(Por redacción País Productivo) El clima está volviendo a jugarle una mala pasada al campo y, en especial, a la principal región productora de granos: la zona núcleo.

Es que, las lluvias básicamente desaparecieron de la región desde Navidad del año pasado hasta la fecha, con algunos chaparrones erráticos, a excepción de las últimas precipitaciones que se dieron en el oeste de la región.

Así, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) ya considera que la mitad de la zona núcleo está en sequía y la otra mitad con escasez hídrica, golpeando de manera directa a los cultivos y, en especial, a la soja de 1ra —que corresponde a las siembras tempranas—, en la cual ya ocasionó “pérdidas irreversibles” en su potencialidad de rinde.

Para entender la merma en las lluvias, alcanza con ver las siguientes cifras: “Mientras que en un enero normal caen entre 100 y 120 mm, según el promedio de los últimos 30 años, los acumulados promedian apenas 38 mm en la región núcleo”, explicó la entidad bursátil.

La ausencia de precipitaciones durante la última semana en el noreste de Buenos Aires y el sur de Santa Fe acentuó los síntomas de estrés hídrico, y en Pergamino ya se estiman mermas de rendimiento potencial que alcanzan el 50%.

En Bigand, en el sur de Santa Fe, los técnicos de la Bolsa rosarina observaron plantas con hojas flácidas, rodeos de plantas marchitas y caída de flores; y de no registrarse lluvias en los próximos días, las pérdidas podrían ubicarse en torno al 15 y 20% del rendimiento promedio.

En Marcos Juárez, en Córdoba, pese a haber recibido algunos milímetros en la última semana, en sectores de lotes más bajos se observan plantas muertas; también hay freno en el crecimiento, lo que implicará la pérdida de nudos y, por ende, una merma en el potencial de rinde. A este escenario se suma la aparición de plagas típicas de sequía y altas temperaturas, como arañuelas y trips, lo que obligó al inicio de tratamientos para su control.

En cuanto a la soja de 2da, todavía guarda un margen para recuperarse de darse algunas precipitaciones en los próximos días. “Si bien la demanda hídrica comienza a incrementarse, el cultivo aún conserva capacidad de recuperación ante eventuales aportes de lluvias”, marcó el informe.