(Por redacción País Productivo) Las exportaciones del sector agroindustrial argentino mostraron un sólido desempeño en los primeros once meses del año, con un crecimiento interanual del 8,8% que permitió alcanzar los US$ 46.456 millones.

El dato fue difundido por el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) y refleja un aumento de US$ 3.763 millones en comparación con el mismo período del año pasado.

El impulso se acentuó en noviembre, cuando los envíos al exterior treparon 24,3% frente a igual mes de 2024 y sumaron US$ 4.614 millones. Ese resultado implicó US$ 901 millones adicionales en relación con noviembre del año anterior, consolidando una tendencia positiva hacia el cierre del ejercicio.

Según explicó el presidente del CAA, Gustavo Idígoras, la mejora estuvo liderada por los complejos más competitivos en el comercio internacional. Cereales y oleaginosas concentraron cerca de US$ 31.000 millones del total exportado, mientras que producciones como legumbres, tabaco y arroz registraron incrementos superiores al 50% interanual.

Idígoras también anticipó que diciembre mantendría la senda de crecimiento, lo que permitiría cerrar un año destacado tanto en valores como en volúmenes. De concretarse, 2025 quedaría marcado como uno de los mejores de la última década para la agroindustria exportadora.

Entre los complejos con mayor incidencia en la mejora de los ingresos se destacaron soja, carne y cueros, trigo y girasol. En el caso de la soja y sus derivados, los embarques de noviembre crecieron 48,2% hasta los US$ 2.366,5 millones, mientras que el acumulado enero-noviembre alcanzó los US$ 19.393,4 millones.

La cadena de carne vacuna y cueros también mostró resultados favorables: en noviembre las exportaciones avanzaron 33,2% y sumaron US$ 402 millones, acumulando US$ 3.881 millones en lo que va del año, un 26,4% más que en 2024. El aumento respondió principalmente a mejores precios internacionales, ya que el volumen exportado cayó alrededor del 8%.

El trigo tuvo un desempeño sobresaliente, con un salto del 126,1% interanual en noviembre hasta los US$ 307 millones, lo que permitió acumular US$ 2.834,8 millones en once meses. El girasol, por su parte, registró un alza más moderada en noviembre, pero mostró un fuerte crecimiento en el acumulado anual, con un incremento del 46,8%.

De cara al futuro, el sector ya proyecta el 2026 con expectativas positivas, atadas a la evolución de la macroeconomía y a la puesta en marcha de acuerdos comerciales y leyes clave. Desde el CAA consideran que una mayor estabilidad macroeconómica, junto con avances en acuerdos internacionales y marcos normativos como una ley de inversiones y de biocombustibles, podría fortalecer la competitividad y potenciar las exportaciones agroindustriales en los próximos años.