(Por redacción País Productivo) El mercado de granos está viviendo una de las etapas más volátiles de su historia: la guerra en Medio Oriente, las tensiones comerciales entre Estados Unidos y China, el movimiento exagerado de capitales de los fondos especulativos y los vaivenes del clima están volviendo a los precios de los granos un tobogán difícil de anticipar.
Después de dos semanas en las que los precios de los commodities agrícolas no paraban de subir, se produjo la gran baja, en especial para la soja, que en cinco sesiones perdió más de US$ 20 en el mercado de Chicago. Solamente hoy, retrocedió US$ 9 y se ubicó en torno a los US$ 415 la tonelada. Básicamente, perdió todo lo que ganó en un mes.
Sus subproductos también tuvieron fuertes retrocesos: el aceite se hundió US$ 53,35 hasta los US$ 1.681,89 y la harina hizo lo propio por US$ 7,83 hasta los US$ 345,79.
Los cereales no salieron indemnes y el maíz encabezó las bajas, con un descenso de US$ 2,76 hasta los US$ 167,12 la tonelada, mientras que el trigo retrocedió US$ 2,02 a US$ 213,76.
Las razones que empujan esta caída son tres: la ausencia de noticias de las compras prometidas por China de mercadería estadounidense —»promesa» que solo fue anunciada por la Casa Blanca—; las buenas condiciones climáticas en Norteamérica; y la especulación llevada a un extremo por los fondos de inversión.
«La soja vio acentuarse hoy la caída de sus precios al completar la quinta rueda bajista consecutiva en Chicago por la continuidad de la liquidación de contratos que están ejerciendo los fondos de inversión», indicaron los analistas de Granar.
«Esta tónica —prosiguieron—, que arrastró por igual al aceite y a la harina, se agravó por las buenas condiciones ambientales vigentes para el desarrollo inicial de los cultivos, en momentos en los que se cierra la etapa de siembra 2026/2027 en el cinturón sojero/maicero estadounidense, y por la ausencia de novedades en torno de las ‘millonarias compras chinas’ promocionadas por la Casa Blanca tras el viaje de Trump a China, circunstancia que volvió a poner en entredicho la verosimilitud de los mensajes difundidos por la Administración Trump».
Pero otro factor determinante: ahora la Casa Blanca propone aranceles adicionales a socios comerciales como China, la Unión Europea, México, Canadá, Brasil y la Argentina, dentro de un total de 60 países y bloques, «por no promulgar ni hacer cumplir las leyes relativas al trabajo forzoso», según informaron diversas fuentes periodísticas.
Según la propuesta oficial que se analizaría en una audiencia pública el 7 del mes próximo, «países como China, el Reino Unido, Japón, Australia y Brasil se enfrentarían a aranceles adicionales de hasta el 12,5%, mientras que, para México, Canadá, la Unión Europea y la Argentina el tributo adicional sería del 10%». El «ruido» en el mercado es total.
