(Por redacción País Productivo) La soja alcanzó un valor cercano a los US$440 por tonelada en el mercado de Chicago, su precio más alto desde mediados de mayo, luego de avanzar 1,4% en la última rueda.
El recrudecimiento del conflicto entre Estados Unidos e Irán, la escalada del petróleo y una suba de más del 5% semanal en el aceite de soja fueron los principales motores del repunte. Además, la reaparición de China como compradora reforzó las expectativas alcistas.
La escalada bélica en Medio Oriente volvió a generar tensión en los mercados internacionales. El temor a una interrupción del tránsito por el estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio mundial de petróleo, impulsó el precio del crudo y contagió a los commodities agrícolas vinculados a los biocombustibles.
El principal beneficiado dentro del complejo sojero fue el aceite de soja. En Chicago, su cotización se aproximó a los US$1.600 por tonelada, acumulando una mejora superior al 5% en la semana. El aumento responde a que un petróleo más caro mejora la competitividad del biodiésel y fortalece la demanda de aceites vegetales, lo que termina sosteniendo también el precio del poroto.
En ese contexto, los contratos de soja recuperaron terreno hasta ubicarse cerca de los US$440 por tonelada, una referencia que no se observaba desde mayo. La relación entre el mercado energético y los granos volvió a quedar en evidencia, ya que ambos reaccionaron a la mayor incertidumbre geopolítica.
A los factores vinculados con la guerra se sumó un elemento climático. Los pronósticos de altas temperaturas sobre las principales regiones agrícolas de Estados Unidos incrementaron las dudas sobre el potencial de la próxima cosecha, agregando presión sobre la oferta futura.
La demanda también aportó sostén a los precios. El regreso de compradores chinos al mercado estadounidense fortaleció la expectativa de que el gigante asiático importe alrededor de 25 millones de toneladas de soja de Estados Unidos durante el año, un dato seguido de cerca por los operadores.
Frente a este escenario, los fondos de inversión incrementaron su exposición al complejo sojero. En apenas una semana duplicaron sus posiciones compradas, incorporando alrededor de 10 millones de toneladas entre futuros y opciones, lo que aportó mayor impulso a las cotizaciones.
El rally internacional también tuvo impacto en la plaza argentina. La soja disponible llegó a negociarse en torno a US$325 por tonelada, el nivel más elevado en términos reales desde mediados de mayo. La mejora incentivó nuevas fijaciones de precio, aunque el ritmo de comercialización continúa por debajo del registrado en campañas anteriores.
Los analistas advierten que la evolución del conflicto en Medio Oriente seguirá siendo determinante para los mercados. Mientras persista la incertidumbre sobre el suministro energético y el comportamiento del petróleo, el complejo sojero podría mantener un escenario de elevada volatilidad, especialmente a través del mercado del aceite.
Con la soja nuevamente cerca de los US$440 por tonelada, el mercado combina factores geopolíticos, energéticos, climáticos y comerciales. La guerra en Medio Oriente explica el impulso inicial del petróleo y del aceite de soja, mientras que las condiciones climáticas en Estados Unidos y el renovado interés de China terminan de configurar un escenario favorable para las cotizaciones.
