(Por redacción País Productivo) La liquidación de divisas del complejo agroexportador alcanzó los US$ 3.007 millones en junio, un 12% más que en mayo, mientras que el ingreso acumulado del primer semestre totalizó US$ 15.419 millones, un 13% menos que en igual período de 2025.

Así, pese al repunte mensual, el flujo de dólares todavía se ubica por debajo del registrado un año atrás.

Los datos fueron informados por la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), entidades que representan a las principales empresas exportadoras de granos y subproductos del país.

El ingreso de US$ 3.007 millones durante junio respondió al mayor ritmo de comercialización de la cosecha gruesa, especialmente de soja y maíz, en una etapa del año en la que suele concentrarse buena parte de las ventas externas del sector.

Con ese resultado, la liquidación acumulada entre enero y junio ascendió a US$ 15.419 millones. Sin embargo, esa cifra representa una caída interanual del 13%, debido a que el primer semestre de 2025 había mostrado un nivel de ingresos excepcionalmente elevado.

Desde las entidades exportadoras señalaron que la comparación está influida por el adelantamiento de operaciones registrado el año pasado, cuando la reducción transitoria de los derechos de exportación incentivó una mayor comercialización y aceleró el ingreso de divisas.

CIARA y CEC recordaron además que la liquidación de divisas está asociada a la compra de granos destinados a la exportación o a la industrialización y no coincide necesariamente con el momento en que se concretan las exportaciones.

En ese sentido, explicaron que el ingreso de dólares constituye una etapa previa a los embarques, por lo que el comportamiento mensual de la liquidación depende de diversos factores comerciales y operativos.

El complejo agroexportador continúa siendo la principal fuente de divisas de la Argentina, con un aporte clave a través de las exportaciones de harina y aceite de soja, maíz, trigo y otros productos derivados de la actividad agroindustrial.

De cara a los próximos meses, el nivel de liquidación dependerá de la evolución de las ventas de los productores, del ritmo de los embarques y del comportamiento de los precios internacionales de los granos.