(Por redacción País Productivo) La severísima crisis que atraviesa la empresa de maquinaria agrícola Metalfor, una de las más importantes del país, por fin tiene números y son más que contundentes.
Según el balance que la propia compañía envió a la Comisión Nacional de Valores (CNV), la empresa perdió $ 26.484.150.261 en el primer semestre, contra una ganancia de $ 11.870.457.229 en el mismo periodo del año pasado.
La empresa, que supo liderar ampliamente el mercado de pulverizadoras y que posee tres plantas en las localidades cordobesas de Marcos Juárez y Noetinger y una en Brasil, sufre una fuerte baja de ventas y de producción.
“Durante 2026 se produjo una aceleración del deterioro de la posición financiera de la empresa. Varias entidades financieras buscaron reducir exposición al mismo tiempo; se limitaron líneas de negociación de valores y capital de trabajo; proveedores restringieron entregas; aumentaron los rechazos de cheques y se profundizó la pérdida de confianza”, explicó la compañía en “reseña informativa” que acompaña al balance.
“La crisis financiera se transformó luego en una crisis organizacional. Noticias en diferentes medios que socavaron la confianza de clientes y vendedores; la menor conversión comercial redujo anticipos y cobranzas; la falta de recursos dificultó recomponer materiales y salarios; y esa situación redujo todavía más la producción”, agregó el escrito.
En este contexto, Metalfor vivió una fuerte reducción en la cantidad de máquinas fabricadas y comercializadas: notificó que pasó de producir 208 unidades en el primer semestre del 2025 a 95 en los primeros seis meses de este año, mientras que las ventas bajaron de 258 a 167 en el período analizado.
Teniendo en cuenta este panorama, la firma cordobesa adelantó una “reorganización laboral y operativa”.
En este sentido, afirmó que “la empresa planea disminuir significativamente su estructura, durante el mes de agosto y retomar una senda productiva acorde a las posibilidades tanto comerciales como financieras”.
“Esta reorganización laboral y operativa debe disminuir sustancialmente el punto de equilibrio”, lo cual supone adecuar dotaciones, turnos, sectores y adicionales salariales; concentrar la producción en modelos de mayor rotación y margen; discontinuar temporalmente actividades sin retorno inmediato; monetizar inventarios y máquinas usadas; y preservar ingeniería, posventa, repuestos y fabricación crítica, detalló el plan presentado ante la CNV.
