(Por redacción País Productivo) La inflación mayorista se desaceleró con fuerza en julio y registró una suba de 0,8%, el menor avance desde mayo de 2025, aunque el resultado estuvo condicionado por la caída de los precios del petróleo y el gas. En paralelo, el costo de la construcción aumentó 2,1% durante el mes y acumuló un incremento de 19,2% en los primeros siete meses de 2026.
El dato mayorista correspondió al Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) elaborado por el INDEC y marcó el tercer mes consecutivo de desaceleración. La variación de julio se ubicó por debajo de los registros de los meses anteriores, en un contexto en el que los precios de la energía tuvieron una incidencia determinante.
Dentro del IPIM, los precios de petróleo y gas registraron una caída de 9,2% durante julio. El retroceso se produjo luego de la fuerte volatilidad que habían mostrado los hidrocarburos a partir del conflicto entre Estados Unidos e Irán, que había provocado incrementos superiores al 50% entre marzo y mayo.
El movimiento de los combustibles también tuvo impacto sobre los productos primarios de origen nacional, que bajaron 2,2% en el mes. En cambio, las manufacturas elaboradas en el país tuvieron un comportamiento diferente y aumentaron 1,7%, apenas por encima del 1,6% registrado en junio.
Los productos importados, por su parte, mostraron una variación de apenas 0,5% en julio, frente al 2,3% que habían registrado durante junio. De esta manera, la desaceleración estuvo concentrada en algunos componentes específicos del índice y no implicó una baja generalizada de todos los precios mayoristas.
El presidente Javier Milei celebró el resultado a través de sus redes sociales. «Y al final Julio empezó con CERO…», escribió el mandatario, antes de remarcar el dato de 0,8% correspondiente a la inflación mayorista.
El comportamiento del IPIM también generó cautela entre economistas. Desde la Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia señalaron que la inflación mayorista «no sirve como anticipo de la minorista», al remarcar que la relación no se mantiene necesariamente tanto cuando el indicador registra valores elevados como cuando muestra una fuerte desaceleración.
En esa línea, Claudio Caprarulo, director de Analytica, calificó el resultado como un «buen dato», aunque planteó que «quizás encontró su piso». Según explicó, resulta difícil que continúe la caída de los precios del petróleo y del gas, mientras que también observó límites para una nueva desaceleración de los bienes importados.
Federico Machado, de OPEN, también diferenció el resultado mensual de una desaceleración generalizada de los precios. El economista sostuvo que «este dato no refleja una caída de la inflación subyacente, sino un fenómeno particular: caída del petróleo del -9% y aumento de bienes importados del 0,5%».
El dato de los precios mayoristas se conoció junto con el índice que mide la evolución de los costos de construcción en el Gran Buenos Aires. Allí, el aumento mensual fue de 2,1% en julio, por debajo del 2,6% registrado en junio, mientras que la variación interanual alcanzó el 32,5%.
El principal impulso dentro de los costos de construcción provino de la mano de obra, que aumentó 2,5% en julio y aportó 1,20 puntos porcentuales al índice general. Los materiales avanzaron 1,6%, con una incidencia de 0,65 puntos, mientras que los gastos generales subieron 2,5% y aportaron 0,26 puntos.
La evolución laboral mostró además una diferencia importante frente al resto de los componentes. En términos interanuales, la mano de obra acumuló una suba de 39,1%, mientras que los gastos generales aumentaron 34,4% y los materiales registraron un incremento de 24,9%.
Entre los materiales, los mayores incrementos de julio correspondieron a cables y conductores de media y baja tensión, con 3,7%, seguidos por vidrios, con 3,6%, y caños y accesorios de hierro, con 3,5%. Los productos de cobre, plomo y estaño también avanzaron 3,5%. En contraste, el hierro para construcción subió apenas 0,2%, mientras que cemento, cal y yeso aumentaron 0,3%.
Los gastos generales, finalmente, avanzaron 2,5% durante julio, en parte por la actualización de tarifas eléctricas y de servicios vinculados con gas, agua y cloacas. En el acumulado de los primeros siete meses, el componente laboral aumentó 23,9%, los gastos generales 22,5% y los materiales 13,3%, dentro de un costo de construcción que acumuló una suba total de 19,2% en lo que va de 2026.
