(Por redacción País Productivo) Si bien el conjunto de la industria tuvo un 2025 malo, inestable, con desaparición de empresas y pérdidas de puestos de trabajo, la industria textil fue una de las más afectadas, por un fuerte caída de la actividad, pero, por sobre todas las cosas, la competencia de las importaciones.

Así, el sector cerró el 2025 con una pérdida acumulada del 13% de los puestos de trabajo y del 8% de las empresas del sector. Se trata de la cadena industrial más impactada por la política comercial vigente, según datos sectoriales,.

De acuerdo con un relevamiento de la Cámara Industrial Argentina de Indumentaria (CIAI), entre noviembre de 2023 y septiembre de 2025 se destruyeron alrededor de 16.000 puestos laborales y cerraron 466 empresas vinculadas a la producción textil, de indumentaria y actividades conexas. La dinámica afectó de manera transversal a la cadena, aunque con mayor intensidad en algunos segmentos.

En términos absolutos, el mayor impacto se observó en la actividad de confección, donde se perdieron 4.650 empleos y dejaron de operar 203 firmas. Estos números reflejan el retroceso de uno de los eslabones centrales del sector, que concentra una elevada proporción de mano de obra y pymes industriales.

Las estadísticas oficiales de la Superintendencia de Riesgos del Trabajo muestran que, en términos relativos, los rubros más golpeados en materia de empleo fueron ropa interior y medias, con una baja del 21% equivalente a 1.487 puestos; ropa deportiva, con una caída del 19% (642 empleos); y confección de tejidos de punto, también con un retroceso del 19%, que implicó la pérdida de 277 trabajadores.

Otros segmentos relevantes también exhibieron caídas significativas. La confección de tejidos planos redujo su dotación un 10%, lo que representó 1.969 puestos menos, mientras que la producción de ropa de trabajo mostró un descenso del 6%, con 379 empleos eliminados. En contraste, el único rubro que registró una leve mejora fue el de prendas para bebés y niños, con un crecimiento marginal del 1%.

El deterioro del mercado laboral se dio en paralelo a un fuerte derrumbe de la actividad productiva. Un informe de la Fundación Protejer indicó que la producción textil cayó un 40% en comparación con 2023, mientras que el uso de la capacidad instalada se ubicó por debajo del 35%, según los últimos datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

Dentro del rubro Prendas de Vestir, la producción registró una baja interanual del 7,7% frente a 2023 y del 12,1% respecto de 2024. El mismo informe señaló que el retroceso estuvo asociado principalmente al aumento de las importaciones, con una creciente participación de plataformas internacionales de comercio electrónico. “El ingreso masivo de productos importados a bajo precio está desplazando a la producción local”, señalaron desde Protejer al analizar el fenómeno.

El impacto de este proceso también alcanzó a otras ramas vinculadas, como la fabricación de calzado, cuya producción se contrajo más de un 30% en los últimos dos años. Desde la Fundación Protejer advirtieron que plataformas como Shein, Temu y AliExpress operan bajo el régimen puerta a puerta, con envíos fraccionados, menores controles aduaneros y subsidios logísticos desde China, un esquema que —según el informe— contribuye al deterioro de la industria nacional.