(Por redacción País Productivo) La industria textil argentina atraviesa un nuevo retroceso con el cierre de la empresa Emilio Alal Sacifi, una firma con más de cien años de trayectoria, que decidió cesar sus actividades productivas en las ciudades de Goya, Corrientes, y Villa Ángela, Chaco.

La compañía informó que la decisión se tomó luego de un proceso de evaluación interna y en un contexto que definió como adverso para la producción nacional. El cierre alcanza a sus plantas de hilados y telas, y tendrá impacto directo sobre unas 250 familias vinculadas a los puestos de trabajo que serán discontinuados.

En un comunicado oficial, la firma apuntó contra el escenario comercial actual y señaló como uno de los factores centrales a la “apertura indiscriminada de las importaciones de hilados, telas y prendas de vestir y también fardos de ropa usada”, que afectó la competitividad del sector.

“Emilio ALAL SACIFI, Pyme argentina con más de 100 años de trayectoria industrial, informa que luego de un proceso de análisis y de haber agotado todas las instancias posibles se ha visto obligada a tomar la decisión no deseada de cerrar sus plantas productivas”, expresó la empresa al comunicar la medida.

Según detalló, la continuidad de las operaciones se volvió inviable por la combinación del contexto económico y comercial, junto con dificultades estructurales que inciden en la industria nacional. En ese marco, la firma indicó que no se proyectan mejoras significativas en el corto ni en el mediano plazo.

Además, la compañía mencionó la retracción del consumo interno como otro de los elementos que influyeron en la decisión. En ese sentido, sostuvo que “la caída del poder adquisitivo en nuestro país impactó negativamente en la demanda de textiles”.

El comunicado también hizo referencia a los costos que enfrenta el sector, al enumerar “elevados costos financieros, laborales y energéticos”, junto con una alta carga impositiva y el atraso cambiario, factores que presionaron sobre la estructura de la empresa.

La situación, según la firma, se profundizó en las últimas semanas por problemas en la cadena comercial. “Esta situación se ha agravado significativamente en los últimos días debido al profundo deterioro de la cadena de comercialización y cobranzas del sector textil”, indicó el texto difundido.

Emilio Alal Sacifi fue fundada en 1914 y, a lo largo de su historia, diversificó sus actividades más allá del rubro textil, con presencia en los sectores agroindustrial, curtiembre y desmotadora. El cierre anunciado afecta específicamente a las unidades vinculadas a la hilandería y producción de telas.

“A pesar de haber realizado todos los esfuerzos a nuestro alcance, incluyendo el reciente inicio en la producción de telas para dar mayor valor agregado a nuestra producción de hilados, la empresa no ha logrado revertir este escenario adverso”, señaló la compañía, que definió la medida como parte de una crisis más amplia que atraviesa la industria manufacturera y, en particular, el sector textil.