(Por redacción País Productivo) La cerealera Vicentin, que se encuentra atravesando un concurso de acreedores y arrastrá un default de US$ 1.300 millones, presentó hoy ante el Ministerio de Trabajo un Procedimiento Preventivo de Crisis.
Entre otras propuestas, la agroexportadora pretende obtener el aval para «cambiar la naturaleza jurídica del sistema de salarios de los dependientes de Vicentin en los siguientes términos: el importe equivalente a un salario Minimo Vital y Movil se liquidará de manera Remunerativa y el resto de las sumas devengadas por los trabajadores mencionados a la fecha será liquidada a los mismos bajo el concepto denominado ‘PPC No Remunerativo acta xx/xx/xxxx’, el cual será una prestación de carácter no remunerativo».
Por otro lado, el aguinaldo se abonará en cuatro cuotas, se suspende el pago de la denominada «gratificación anual», los reintegros por gastos de movilidad, el almuerzo o cena gratis, la donación de aceite y leche en polvo, las cajas navideñas, se acortarán los turnos laborales, se imulsará el home office y se comenzará con un plan de retiros voluntarios.
La empresa había adelantado esta medida hace un mes, cuando la Corte de Suprema de Justicia de Santa Fe (CSJSF) dio lugar, en el marco del concurso que la empresa estaba llevando a cabo, a una queja de uno de los acreedores que no había alcanzado un acuerdo con la compañía, lo cual virtualmente paralizaba el concurso mencionado y su resolución, según indicaron desde la cerealera.
«Como es posible advertir, la resolución de la CSJSF admitiendo el Recurso de Queja y poniendo en riesgo o, mínimamente, demorando la homologación de la propuesta concordataria, implica que Vicentin siga
cubriendo los gastos fijos que su actividad requiere con los recursos que la misma genera con la actividad que desarrolla, la cual es altamente deficitaria y produce una importante pérdida gradual de capital al consumirse capital operativo de la empresa», indicó la presentación.
Según Vicentin, «desde la obtención de las mayorías transcurrieron 27 meses, durante los cuales la compañía perdió U$S 47,4 millones de capital de trabajo (pérdidas y cancelaciones de pasivos privilegiados o gastos concursales) y abonó sueldos, salarios y contribuciones sociales por U$S 106,3 millones».
«En otras palabras: para que pueda subsistir Vicentin y sus activos continúen generando los efectos que hemos señalado, la misma debe ser, al menos, autosuficiente. Aunque no genere ganancias, la grave situación impide continuar con la operación si ésta genera pérdidas» por lo que «los actores sociales
nuevamente deben adoptar las medidas correctivas que aligeren la carga y garanticen la consecución de los objetivos vinculados al mundo productivo en el cual Vicentin se inscribe».
