La plaga de la chicharrita, que propaga la enfermedad conocida como «achaparramiento del maíz» ya provocó un desastre productivo en el cultivo con recortes que significaron el 20% del potencial de cosecha y que puede agravarse aún más a medida que avance la trilla a nivel nacional. Pero no solo los agricultores se ven afectados por esta situación, sino que también tendrá su impacto en la economía nacional, con pérdidas que ya superan los US$ 2.000 millones.
Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), contabilizando el último recorte en la estimación de producción de 2,5 millones de toneladas que realizó la semana pasada y que ubicó la cosecha en 47,5 millones de toneladas de las 59 que se esperaban a principio de la campaña, la merma en los ingresos para los productores y la economía argentina ya se calcula en US$ 2.045 millones.

De la mano del recorte de la oferta, la proyección de exportaciones para el ciclo 2023/24 cae a 31,5 millones de toneladas. Ello es, un 25% por encima de la campaña previa, signada por la sequía, pero aún abajo del promedio de 35 millones de toneladas de los últimos 5 años. Agravando el panorama, la revisión a la baja del volumen se ha conjugado con una caída de los precios internacionales de los granos, por lo que en valor las exportaciones proyectadas ascienden a US$ 6.150 millones para el total de la campaña, el monto más bajo desde la 2019/20.
Respecto a lo estimado en enero, el recorte de 8,5 millones de toneladas al volumen de las exportaciones representa una merma en valor de US$ 1.634 millones, previstas para ingresar con la cosecha de julio/agosto.
Movimiento comercial
Dicho eso, el comercio de maíz y los embarques se muestran «inusualmente altos para esta altura del año», marcó la BCR.

Tan solo en los dos primeros meses de la campaña comercial, marzo y abril, se exportaron un total de 7,8 millones de toneladas, por un valor estimado de US$ 1.565 millones. Se trata del segundo mayor registro en volumen, sólo por detrás de las 7,9 millones de toneladas embarcados en el primer bimestre de la campaña 2019/20, y el segundo mayor valor en dólares, sólo superado por los US$ 1.834 millones exportados en la campaña 2021/22, cuando se declara la guerra entre Rusia y Ucrania disparado los precios internacionales.
En cuanto al avance de la comercialización, los datos oficiales muestran que a mayo los industriales y exportadores compraron 17,6 millones de toneladas de maíz, equivalente al 36% de la oferta total. En términos relativos, este guarismo se encuentra en línea con la comercialización promedio de los últimos 5 años, que asciende al 38%, en tanto que la proporción de operaciones con precios por fijar se mantiene por encima del promedio (44% vs 24%). Con estos números, el maíz disponible para vender en la plaza asciende a 26,9 millones de toneladas, muy similar a lo que quedaba para la misma altura de los años anteriores.
