Handout picture released by the Brazilian Presidency showing Brazil's President Luiz Inacio Lula da Silva (L) and Argentina's President Javier Milei during the ceremony to transfer the pro tempore presidency of Mercosur from Argentina to Brazil in Buenos Aires, Argentina, on July 3, 2025, within the 66th Summit of Leaders of Mercosur and Associated States. The fate of a landmark trade deal with the European Union, which France is trying to block, loomed over a gathering of South America's Mercosur bloc gathering. Brussels in December struck a deal with Mercosur's founding members to create a free trade zone of around 700 million consumers, though it still needs to be ratified by EU member states. (Photo by Ricardo STUCKERT / Brazilian Presidency / AFP) / RESTRICTED TO EDITORIAL USE - MANDATORY CREDIT 'AFP PHOTO / BRAZIL'S PRESIDENCY PRESS OFFICE' - NO MARKETING - NO ADVERTISING CAMPAIGNS - DISTRIBUTED AS A SERVICE TO CLIENTS

(Por redacción País Productivo) Lo que podría haber sido un golpe de nocaut para la industria láctea argentina, altamente dependiente de las exportaciones a Brasil, terminó siendo un alivio por obra y gracia de Inácio Lula da Silva.

¿De qué estamos hablando? Pasemos a explicar. En 2024 la Cámara de Comercio Exterior (Camex) de Brasil, que funciona como una suerte de órgano regulador de las exportaciones/importaciones del país vecino, abrió una investigación por presunto dumping de la leche en polvo argentina, un pedido realizado por las asociaciones de lecheros locales.

La cuestión es que ayer la Camex decidió que sí, que había dumping por parte de las empresas exportadoras argentinas, por lo cual se debía establecer alguna especie de sanción arancelaria sobre la mercadería procedente de Argentina.

Eso significaba que el principal mercado para las exportaciones argentinas se encarecía por demás o, por decirlo de otra manera, se cerraba.

Pero la calma no tardó en llegar, porque ni bien la Camex decidió eso, el gobierno de Lula decidió que las sanciones se suspenderían, ya que había que hacer una investigación respecto a cómo impactaría dicha medida en el precio de los lácteos locales.

Es por eso que la Camex emitió el siguiente escueto comunicado: “se aprobó la propuesta de aplicar un derecho antidumping definitivo a las importaciones de leche en polvo originarias de Argentina y Uruguay”, aunque el párrafo siguiente indicaba lo siguiente: “se determina la suspensión inmediata de la aplicabilidad de dicho derecho por interés público, así como el inicio de un proceso de evaluación de interés público”. Dicho de otra manera, hay dumping, pero no lo vamos a sancionar.

En este sentido, el medio de comunicación O Globo comentó que la suspensión de la medida de manera provisoria fue a pedido del Ministerio de Planificación y Presupuesto del país vecino, para investigar los posibles impactos de la decisión en la inflación de los alimentos en Brasil para el consumidor final, teniendo en cuenta que este año habrá elecciones presidenciales en el país vecino.

“Hubo consenso sobre la importancia de las medidas antidumping para la industria láctea nacional, especialmente para los pequeños ganaderos. Sin embargo, miembros del ala política y económica del gobierno abogaron por una investigación basada en el interés público”, señaló el portal brasileño.

Por lo pronto, la industria argentina respira aliviada y solo por obra y gracia de Lula da Silva.