(Por redacción País Productivo) Las exportaciones del campo y de su industria derivada continúan con su tendencia creciente y, a medida que pasan los meses, los resultados son más contundentes y tienen más peso en la economía argentina, todavía altamente dependiente de los dólares que pueda ingresar el sector.
Según informó el Consejo Agroindustrial Argentino (CAA), durante los primeros seis meses del año las exportaciones del sector crecieron 17,3% interanual y se ubicaron en la friolera de US$ 26.978 millones. Esto quiere decir que ingresaron US$ 3.984 millones más.
De hecho, junio fue un mes excepcional en esta materia, lo que ayudó a acrecentar ese salto interanual: subió 17,4% hasta los US$ 4.939 millones. Un número casi inédito para esta altura del año. En total, los exportadores percibieron US$ 733 millones más.
El trabajo remarcó que “los complejos que más aportaron al crecimiento del saldo exportador fueron los de girasol, carne y cuero vacuno y trigo”.
En este sentido, el complejo cárnico creció 41,1% en el primer semestre alcanzando los US$ 3.364 millones, gracias a los buenos precios internacionales y las abundantes despachos a China y Estados Unidos.
Por su parte, el girasolero saltó un impresionante 128,5% hasta los US$ 1.245 millones. La cosecha récord, una alta demanda y valores del aceite en niveles históricos posibilitaron el crecimiento.
Y en cuanto al trigo, una producción histórica y, en consecuencia, embarques récord permitieron que las exportaciones se incrementaran en un 40,6% hasta los US$ 2.861 millones.
Si bien estos tres complejos fueron los de mayor crecimiento, el que más aportó —como suele suceder— fue el sojero, con ingresos por US$ 8.815 millones, 4,2% más que el año pasado.
En segundo lugar se ubicó el de maíz, con US$ 4.234 millones, un 6,8% más en la comparación interanual.
