(Por redacción País Productivo) El patentamiento de autos importados creció 22% interanual en marzo y elevó su participación al 82,4% del mercado total, el nivel más alto en casi seis años, consolidando un cambio estructural en el sector automotor argentino.

El dato surge de los últimos registros oficiales, que muestran que el crecimiento general de los patentamientos fue moderado, pero con una fuerte incidencia de los vehículos provenientes del exterior. La expansión del mercado, en este sentido, estuvo impulsada casi en su totalidad por unidades importadas.

Durante marzo se patentaron 33.830 vehículos, lo que implicó una suba del 3,3% frente al mismo mes del año pasado y del 3,6% respecto de febrero. Sin embargo, el desempeño fue desigual según el origen de las unidades.

Mientras los autos importados mostraron una fuerte expansión, los de producción nacional perdieron participación. Esta dinámica explica el cambio en la estructura del mercado, con una creciente dependencia de la oferta externa.

El salto del 22% en los patentamientos de vehículos extranjeros permitió que estos pasaran a explicar más de cuatro de cada cinco operaciones. El 82,4% de participación marca un récord desde mediados de 2020.

La comparación histórica refuerza la magnitud del cambio. Entre noviembre de 2021 y julio de 2024, los importados se mantuvieron por debajo del 60% del total e incluso cayeron por debajo del 50% en varios meses, en un contexto de mayores restricciones.

El nuevo escenario responde a una política de mayor apertura comercial, que facilitó el ingreso de vehículos del exterior. Esto amplió la oferta disponible y diversificó las opciones para los consumidores.

A nivel de marcas, el mercado continúa dominado por las automotrices tradicionales, aunque con desempeños dispares. En muchos casos, el crecimiento reciente estuvo vinculado a modelos específicos producidos fuera del país.

En paralelo, emergieron nuevos jugadores, especialmente de origen asiático, que incrementaron su presencia con rapidez. Varias de estas compañías registraron subas de tres dígitos en sus patentamientos.

Entre ellas, se destaca el avance de BYD, que pasó de no tener presencia relevante a ubicarse entre las diez marcas más vendidas en el país en pocos meses.

También se observaron incrementos significativos en otras firmas que partían de niveles bajos de participación, lo que contribuyó a reforzar el protagonismo de los importados en el mercado local.

En términos de modelos, algunos vehículos extranjeros lideraron las subas más pronunciadas, acompañando el cambio en la composición de la demanda.

Pese al dinamismo de los patentamientos, el volumen total del mercado no logró superar los niveles del año anterior, aunque se mantiene en valores elevados en perspectiva reciente.

La contracara de este proceso es la fuerte caída de la producción nacional, que se ve desplazada por el avance de los vehículos importados.

En el primer bimestre del año, la fabricación de autos se contrajo más de 30% interanual, mientras que la producción de autopartes también mostró una baja significativa, reflejando el impacto del nuevo esquema sobre la industria local.