(Por redacción País Productivo) La producción de vehículos registró en febrero una nueva baja interanual y acumuló siete meses consecutivos de retroceso, en un escenario atravesado por ajustes en el ritmo de fabricación, interrupciones en plantas industriales, mayor apertura a las importaciones y una demanda externa que aún no logra recuperarse.

De acuerdo con datos difundidos por la Asociación de Fabricantes de Automotores (Adefa), durante el segundo mes del año se fabricaron 29.632 unidades entre automóviles y vehículos comerciales livianos.

El volumen representó una caída del 30,1% en comparación con febrero de 2025, cuando se habían producido 42.419 unidades. Sin embargo, la cifra implicó una mejora del 41,1% frente a enero, lo que reflejó una recuperación parcial tras el inicio del año.

El desempeño del mes estuvo influido por interrupciones operativas en algunas terminales automotrices, que redujeron temporalmente el ritmo de producción.

Una de las compañías que aplicó ajustes fue Stellantis, que dispuso una detención parcial de su planta ubicada en El Palomar, donde se fabrican modelos como el Peugeot 208, el Peugeot 2008, el Peugeot Partner y el Citroën Berlingo.

La compañía interrumpió las operaciones entre el 18 y el 20 de febrero y nuevamente entre el 23 y el 27 del mismo mes. Según explicó la empresa, la medida buscó adecuar el esquema productivo a las condiciones actuales del mercado automotor. La actividad se retomó con normalidad el lunes 2 de marzo.

A este panorama se sumó la parada programada de la planta de Renault en Córdoba, que respondió al cronograma anual de producción establecido por la automotriz.

En relación con el comportamiento del sector, el presidente de Adefa, Rodrigo Pérez Graziano, señaló que todavía es temprano para realizar proyecciones sobre el desempeño del año.

“Dado que los datos mensuales continúan reflejando la incidencia de la estacionalidad habitual del sector, para realizar proyecciones y un análisis más preciso respecto del comportamiento esperado del año es necesario aguardar el desarrollo del primer trimestre”, afirmó el directivo.

Pérez Graziano también remarcó la necesidad de avanzar en cambios estructurales que contribuyan a mejorar la competitividad de la industria automotriz, con especial foco en aspectos fiscales y regulatorios que impactan en la cadena productiva.

“Es fundamental seguir trabajando de manera sostenida con toda la cadena de valor y el Gobierno en la agenda del sector, avanzando en las mejoras estructurales —como las fiscales, nacionales, provinciales y municipales— que acompañen la evolución de la competitividad. La reciente eliminación definitiva del impuesto interno integrada en la reforma laboral confirma el camino de la transformación para impulsar el crecimiento y la sustentabilidad de la industria”, agregó.

En el frente externo, las exportaciones de vehículos alcanzaron las 15.991 unidades durante febrero. El número representó un incremento del 63,9% respecto de enero, aunque todavía se ubicó 28,9% por debajo del registro del mismo mes del año anterior.

Los envíos al exterior equivalieron al 54% de la producción mensual, lo que muestra el peso que continúa teniendo el mercado externo para el sector automotor local.

En el mercado interno, en tanto, las entregas a concesionarios totalizaron 36.292 unidades. La cifra mostró una mejora del 5,7% frente a enero, aunque se ubicó 20,4% por debajo de las 45.617 unidades comercializadas en febrero de 2025.