Una de las principales industrias generadoras de dólares comenzó a dar signos de recuperación en el primer mes del año. Según datos oficiales, la molienda de soja alcanzó las 2,1 millones de toneladas en enero, acumulando un volumen total de 23,7 millones de toneladas en lo que va de la campaña. Si bien este guarismo se mantuvo por debajo del promedio de los últimos cinco años para enero, el cual asciende a 2,5 millones, se advierte un crecimiento del 13% respecto de igual período de 2023.

Según explicó la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), el incremento de la molienda en enero vino de la mano de una mayor dinámica en la comercialización de soja en el mercado interno. De acuerdo con la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, enero se destacó como el tercer mes de mayor comercialización de soja de la campaña 2022/23 en el mercado local, con compras totales que alcanzaron 1,6 millones de toneladas, sólo por detrás de mayo y septiembre. Casi la totalidad de las compras (esto es, el 99%) fueron realizadas por la industria.

No conforme con ello, las importaciones de la oleaginosa también se mantuvieron elevadas. A pesar de que las compras externas suelen ser estacionalmente bajas durante enero, los datos del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) arrojan importaciones certificadas de soja por un volumen de casi 292.000 toneladas durante el primer mes del año, marcadamente por encima de las 17.500 toneladas que ingresaron en igual mes de 2023. De hecho, el volumen importado durante el primer mes de este año se ubicó un 150% por encima del promedio de importaciones de la oleaginosa de enero de los últimos 10 años.

Por otra parte, respecto de la comercialización en el mercado interno, se destaca que durante el mes de enero se fijó precio para 1,7 millones de toneladas de soja de la campaña en curso. Teniendo en cuenta que se comercializaron 1,6 millones, esto indica que aumentó la proporción de mercadería con precio en firme en el total de mercadería comercializada de la campaña actual, principalmente como consecuencia de la devaluación de diciembre y la menor brecha cambiaria resultante.