(Por redacción País Productivo) La industria autopartista atraviesa un escenario complejo en 2026. Entre enero y abril, el nivel de actividad del sector acumuló una retracción del 8,9% respecto del mismo período del año anterior, mientras que en abril la producción se desplomó 14,7% frente a marzo. El deterioro también impactó sobre el empleo, la utilización de la capacidad instalada y las exportaciones.

Los datos correspondientes al primer cuatrimestre reflejan una desaceleración generalizada en toda la cadena vinculada a la fabricación de componentes para vehículos. Ninguno de los indicadores relevantes mostró señales positivas durante el período analizado.

La caída de la actividad estuvo acompañada por un desempeño negativo de los principales segmentos asociados. Entre ellos, la producción automotriz registró una baja interanual del 18,6%, convirtiéndose en uno de los factores que más incidieron sobre el retroceso del entramado autopartista.

Durante los primeros cuatro meses del año se fabricaron 129.867 vehículos, una cifra considerablemente inferior a la observada en igual tramo de 2025. Además, al comparar abril con marzo, la producción automotriz mostró una disminución adicional del 10,1%.

Las ventas externas de autopartes también exhibieron un comportamiento desfavorable. Entre enero y abril las exportaciones descendieron 9,2% en términos interanuales, mientras que en la comparación mensual entre abril y marzo se verificó una reducción del 5,8%.

El mercado de reposición tampoco logró sostener el ritmo de actividad. Tomando como referencia las ventas de combustible, indicador utilizado para medir de manera aproximada la dinámica de ese segmento, se observó una contracción de 0,3% respecto del primer cuatrimestre de 2025.

La comparación entre abril y marzo muestra un deterioro aún más marcado en ese rubro, con una caída de 4,4%, reflejando una menor circulación y una demanda más débil de repuestos y servicios vinculados al parque automotor.

La situación también genera preocupación en materia laboral. Un relevamiento realizado por la Unión Industrial Argentina reveló que el 48,9% de las empresas autopartistas redujo personal en abril respecto del mes previo. En contraste, el 40,4% mantuvo estable su plantilla y apenas el 10,6% informó aumentos en el empleo.

El deterioro del mercado laboral sectorial ya había quedado reflejado durante 2025, cuando se perdieron aproximadamente 4.100 puestos de trabajo. Esa reducción representó una disminución de 7,7% en comparación con los niveles registrados en 2024.

Ante la perspectiva de una menor producción, numerosas compañías comenzaron a aplicar mecanismos para ajustar sus operaciones. Entre las medidas más mencionadas aparecen la reducción de turnos laborales, implementada o prevista por el 9,4% de las firmas relevadas.

A esa estrategia se suman el adelantamiento de vacaciones, señalado por el 9,1% de las empresas, y las suspensiones de personal, una herramienta contemplada por el 8,8% de los establecimientos consultados en la encuesta sectorial.

Otro indicador que refleja la menor intensidad productiva es la utilización de la capacidad instalada. Durante abril, las fábricas autopartistas trabajaron al 56,1% de su potencial, un nivel inferior al promedio industrial, que alcanzó el 61,6%. La brecha evidencia las dificultades que enfrenta una actividad que continúa afectada por la caída de la producción automotriz, el retroceso exportador y la debilidad de la demanda.