Una de las principales víctimas de la extrema crisis económica que está viviendo el país es el sector manufacturero. Tal es así, que la Unión Industrial de Córdoba (UIC) sostuvo que la actividad enfrentó abril desafiante, con el 45% de los industriales reportando una reducción en el volumen físico de producción en comparación con el promedio mensual del primer trimestre del año.

«Este debilitamiento productivo refleja una desaceleración significativa en la actividad manufacturera, lo cual puede tener serias implicaciones tanto para la competitividad de las empresas locales como para los
ingresos del sector», indicó el informe difundido hoy.

Por supuesto que esta caída en el nivel de actividad golpea de lleno a la rentabilidad de las empresas, ya que un 37% de las industrias reportaron una contracción sustancial, mientras que un 39% experimenta una disminución leve.

«Este retroceso afecta de manera más aguda a las empresas medianas T2 y a las micro, que han sido especialmente vulnerables en este contexto económico adverso. Solo un escaso 12% de las industrias cordobesas han logrado incrementar su rentabilidad en los últimos doce meses, destacándose como excepciones en un panorama mayoritariamente desfavorable», destacó el trabajo.

Además, señalaron que la disminución de la rentabilidad «no solo refleja la retracción de la demanda interna y externa, sino también el aumento de los costos operativos y las dificultades para mantener
niveles de inversión adecuados».

Consumo y despidos

Lamentablemente, semejante niveles de caída en la actividad y en la rentabilidad, vienen de la mano de una brutal caída en el consumo y tiene se consecuencias finales con los recortes en los puestos de empleo.

«Abril fue testigo de una contracción en la dinámica de pedidos locales», indicó la UIC, ya que el 51% de los entrevistados experimentaron una contracción en su cartera de pedidos, mientras que un 28% logró «mantenerse a flote en un mar de incertidumbre económica».

Si bien casi la mitad de las industrias no realizan ventas al exterior, entre quienes si lo hacen, abril para el 55% fue un mes de demanda internacional estable, comparado con el promedio mensual del primer trimestre del año, aunque para un 31% se contrajo.

Por otro lado, aunque el 70% de las industrias no variaron su dotación de personal, la reducción del 24% en la cantidad de empleados refleja un impacto sustancial en el factor laboral, indicando «ajustes y posibles dificultades en el ámbito laboral».

«Particularmente crítica resulta la situación en el caso de las micro, donde casi un tercio tomaron decisiones que implicaron reducir la cantidad de colaboradores», finalizó el informe de la cámara empresaria.