(Por redacción País Productivo) La utilización de la capacidad instalada en la industria volvió a mostrar señales de debilidad durante octubre, al ubicarse en el 61%, dos puntos por debajo del nivel alcanzado en 2024.
El dato, difundido hoy por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), refleja un retroceso en el ritmo de actividad fabril y evidencia un comportamiento dispar entre los distintos complejos productivos.
Pese a la baja interanual, el indicador mantiene un piso del 60% por segundo mes consecutivo en 2025, ya que en septiembre se había ubicado apenas por encima de ese umbral, en 61,1%.
Esta estabilidad relativa, sin embargo, convive con fuertes contrastes al interior del sector manufacturero y con señales de contracción en ramas clave.
Entre las caídas más significativas aparecen la fabricación de papel y cartón, que en el último año experimentó un retroceso notable: de operar al 72,9% en 2024 pasó a 62,3% en octubre de 2025.
La merma está asociada principalmente a una disminución en la producción destinada a envases y embalajes, un segmento sensible al comportamiento del consumo y del comercio.
También se destaca el deterioro en los productos de caucho y plástico, que mostraron una utilización del 42,6%, por debajo del 48,9% registrado un año atrás. La baja responde a menores volúmenes de manufacturas plásticas y de neumáticos, dos rubros que enfrentan un escenario de demanda moderada y reacomodamientos productivos.
El sector textil continúa siendo uno de los más golpeados dentro del entramado industrial. Su nivel de uso de capacidad instalada cayó al 32,5%, frente al 47,8% alcanzado en octubre del año anterior. La reducción se explica por una marcada disminución en la elaboración de hilados de algodón y tejidos, dos actividades que ya venían acumulando contracciones mensuales.
Según datos del Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero, la producción de hilados de algodón mostró una baja del 34,7% interanual, mientras que la fabricación y acabado de tejidos retrocedió 34,1% en el mismo período. Estos números confirman que la cadena textil atraviesa uno de sus momentos más críticos, con una demanda interna debilitada y un ajuste generalizado de inventarios.
La industria automotriz tampoco escapó al escenario negativo. En octubre operó con una capacidad utilizada del 56,1%, por debajo del 61,2% registrado en el mismo mes de 2024. La caída responde a una producción más acotada por parte de las terminales, que fabricaron un menor número de vehículos en comparación con el año anterior.
En conjunto, los datos de octubre reflejan un entramado industrial que aún no logra consolidar una recuperación sostenida. Aunque algunos indicadores muestran cierta estabilidad, las caídas interanuales en sectores estratégicos plantean desafíos adicionales para el cierre del año y configuran un punto de atención para la evolución económica de 2025.
