(Por redacción País Productivo) Argentina retomará la próxima semana su presencia en los mercados internacionales de capitales al anunciar la colocación de un nuevo bono en dólares, un paso significativo luego de casi ocho años sin emitir deuda en moneda extranjera.

La Secretaría de Finanzas confirmó el llamado a licitación para el miércoles 10 de diciembre, con el objetivo de obtener parte de las divisas necesarias para enfrentar un vencimiento de más de US$ 4.200 millones previsto para enero.

El instrumento elegido será un título a casi cuatro años, con amortización íntegra al vencimiento fijado para el 30 de noviembre de 2029. El papel pagará un cupón semestral del 6,5% anual y el rendimiento efectivo dependerá del precio al que sea adjudicado durante la subasta.

La liquidación de la colocación —la entrega de los bonos y el ingreso de los dólares— se concretará el viernes 12 de diciembre, dos días después de la licitación.

La decisión se conoció minutos después de que el ministro de Economía, Luis Caputo, anticipara la medida en una entrevista televisiva, adelantando que el título sería emitido bajo legislación local.

Caputo explicó que, debido a la denominada “Ley Guzmán”, cualquier emisión bajo jurisdicción extranjera requiere aprobación parlamentaria. Por esa razón, el Gobierno optó por un bono regido por normativa argentina para acelerar los tiempos de colocación ante la necesidad de cubrir compromisos inminentes.

En un comunicado, el Palacio de Hacienda destacó que el contexto actual muestra una marcada compresión en las tasas de los bonos en dólares tras las elecciones y el avance del programa económico. Bajo ese escenario, el Tesoro busca ampliar sus alternativas para afrontar pagos en moneda extranjera sin presionar aún más las reservas del Banco Central, que volvieron a terreno negativo en los últimos días.

La cartera económica subrayó que, habiendo alcanzado niveles de financiamiento considerados sostenibles, se inicia una estrategia destinada a refinanciar vencimientos en dólares sin deteriorar la hoja de balance del BCRA. Este punto cobró relevancia esta semana luego de informes de Barclays y J.P. Morgan, así como declaraciones de la vocera del FMI, Julie Kozack, que instaron al Gobierno a priorizar la acumulación de reservas.

Caputo evitó precisar el monto que esperan captar con la licitación, aunque anticipó que no cubrirá la totalidad del vencimiento de enero. La intención oficial es utilizar esta emisión para obtener una parte y completar el resto mediante un repo que negocian con bancos internacionales, operación que podría aportar entre u$s 6.000 y 7.000 millones según estimaciones preliminares.

De acuerdo con la información oficial, el bono —denominado BONAR 2029N— estará denominado en dólares, con pago íntegro del capital al cierre del período y suscripción también en moneda estadounidense. El cupón del 6,5% será abonado cada seis meses, y toda la operación se enmarcará bajo legislación argentina.

Economía detalló además que los fondos recaudados a través de esta licitación se destinarán a cancelar parcialmente el capital de los bonos AL30 y AL29, cuyo vencimiento está fijado para el 9 de enero de 2029. De esta forma, el Gobierno busca ordenar el perfil de vencimientos en dólares y aliviar las presiones sobre el calendario financiero del próximo año.

La reaparición de Argentina en el mercado internacional se presenta así como un test clave para medir el apetito inversor y las expectativas sobre el rumbo económico, en un momento en que la estabilidad cambiaria y la disponibilidad de divisas vuelven a ocupar el centro del debate.