(Por redacción País Productivo) Tras conocerse el dato de inflación de noviembre, el Gobierno puso en marcha la denominada fase III de su programa económico, con el foco puesto en el mercado cambiario y en el fortalecimiento de las reservas internacionales.
Así, el Banco Central anunció un nuevo conjunto de medidas que comenzarán a regir desde el 1° de enero de 2026 y que buscan darle mayor previsibilidad al esquema de flotación del dólar.
La principal novedad es la modificación en la forma de actualización de las bandas cambiarias. A partir del próximo año, el techo y el piso del corredor cambiario se ajustarán mensualmente de acuerdo con el último índice de inflación publicado por el Indec, con un rezago de dos meses. De este modo, se abandona el ajuste fijo del 1% mensual que estaba vigente hasta ahora.
Con la inflación de noviembre en 2,5%, ese será el porcentaje que se utilizará inicialmente para recalcular las bandas. Bajo este criterio, el límite superior del esquema se ubicará en torno a los $1.556. Según el Banco Central, esta dinámica permitirá que el tipo de cambio se desplace de manera más flexible, reduciendo la necesidad de intervenir con ventas de divisas.
Desde la autoridad monetaria explicaron que el cambio responde a un desfasaje acumulado: como las bandas no se ajustaban por la inflación de Estados Unidos, el techo del corredor se fue apreciando en términos reales. En ese sentido, señalaron que el nuevo mecanismo mantiene la función de evitar saltos bruscos del dólar, pero con mayor coherencia macroeconómica.
En paralelo, el Central lanzó un programa de acumulación de reservas “preanunciado”, que estará atado al crecimiento de la demanda de dinero. En un escenario base, la entidad estima que podría adquirir hasta US$ 10.000 millones, aunque ese monto podría ampliarse hasta US$ 17.000 millones si la remonetización de la economía supera lo previsto.
El plan contempla que la base monetaria pase del 4,2% del PBI actual al 4,8% hacia diciembre de 2026, sin necesidad de aplicar políticas intensivas de esterilización. No obstante, el organismo aclaró que, si la demanda de dinero no evoluciona como se espera, se adoptarán medidas correctivas para sostener el programa económico.
Para evitar distorsiones en el mercado cambiario, las compras de divisas se realizarán de forma gradual. Inicialmente, el monto diario no superará el 5% del volumen operado en el Mercado Único y Libre de Cambios (MULC), un criterio que busca adaptarse a la fuerte volatilidad que presenta la operatoria mayorista.
Finalmente, el Banco Central dejó abierta la posibilidad de realizar compras en bloque fuera del mercado spot. Este mecanismo permitiría sumar reservas sin alterar la cotización del dólar, reforzando así la estabilidad cambiaria en una etapa clave del programa económico oficial.
