(Por redacción País Productivo) No cesa el malestar en el sector textil por la decisión del Gobierno nacional de bajar aranceles a la importación de ropa, calzado y telas, por lo cual pidió una reunión con el ministro de Economía, Luis Caputo, para que «reconsidere» la medida.

«La cadena de valor textil, indumentaria y calzado de todo el país unida, empresarios y trabajadores, no comparten que la baja de aranceles a la importación sea la solución», indicaron 29 cámaras en una misiva envíada al titular del Palacio de Hacienda.

El sector considera que para llevar adelante una baja de aranceles, «primero debemos bajar impuestos para los que producen en el país y luego, diseñar una estrategia de integración comercial, para no profundizar la caída de la producción industrial y la pérdida de empleo, y beneficiar a los consumidores».

Días atrás. tanto la Unión Industrial Argentina (UIA), como la Cámara de la Industria Argentina de Indumentaria (CIAI) y la Federación Argentina de la Industria de la Indumentaria (FAIIA), alertaron sobre las consecuencias que puede tener la medida en el sector.

«Queremos advertir que esta medida puede provocar la destrucción de miles de puestos de trabajo y el quiebre de cientos de industrias, sólo en la cadena de valor textil-indumentaria. Se trata de un sector que tiene larga tradición en nuestro país y genera una gran cantidad de empleo: existen 539.000 ocupados en toda la cadena de valor y sólo los eslabones industriales emplean a más de 290.000 personas», indicaron las cámaras en un comunicado.

En este sentido, marcaron que «esta medida favorece la competencia desleal de productos importados, que ingresan a nuestro país a precios irrisorios debido al dólar barato y a los costos laborales e impositivos que enfrentan en los países asiáticos donde se fabrican. Para peor, esta medida se implementa sin ningún tipo de medidas compensatorias para la industria local, que enfrenta una mayor presión impositiva y de cargas sociales, que en los países competidores».

Es por esto que «el Gobierno debe cumplir primero con sus promesas de bajar impuestos, cargas sociales, frenar la industria del juicio, bajar los altos costos financieros y levantar el cepo», dijeron desde el sector, ya que entienden que «sin hacer esto último, esta medida es un industricidio».

«Hacemos un llamado urgente al Gobierno Nacional para que revise esta medida y garantice condiciones justas para la competencia y la supervivencia de la producción nacional», concluyó el comunicado.

El viernes pasado por la noche, Caputo anunció en su cuenta oficial de X, que «a partir de un Decreto que se publicará en los próximos días en el Boletín Oficial, serán reducidos los aranceles de ropa y calzado, que pasarán de 35% a 20%; de telas de 26% a 18%; y de los distintos hilados de 18% a 12, 14 y 16%».