(por Christian Veltri) Brasil marcó un nuevo récord histórico en la cantidad de visitantes extranjeros que ingresaron al país con un saldo de 9,3 millones de turistas internacionales, superando las previsiones planteadas en su Plan Nacional de Turismo para el 2025. El país que más aportó al récord fue Argentina con 36% del total de visitantes internacionales, que, además, suma otro año deficitario en la balanza turística.
Hace 44 años atrás, allá por 1982, el genio compositor de Charly García recitaba “En Buenos Aires se ve que ya no hay tiempo de más, la alegría no es solo brasilera” al inundar nuestros oídos cantando “Yo no quiero volverme tan loco” publicado en su disco “Yendo de la cama al living”.
Esta frase, que podría interpretarse como la rebeldía a los tiempos que corrían en la Argentina de los inicios de la década del 80 con gobiernos militares, el rechaza a la locura y la tristeza, la búsqueda del placer y diversión, y la reivindicación de estar vivo y en libertad.
Pero también, alejado de ese horror que se vivía en 1982, se podría interpretar como una frase turística al mostrar a Buenos Aires como una ciudad que nunca duerme con sus luces y diversión para todas las edades, y a Argentina como un país ideal para el visitante internacional por tener todos los climas al mismo tiempo en distintas regiones, además de mar, montaña, llanuras, sierras, y lo que el turista quiera elegir para desbordar de alegría en su visita.
Hoy, a 44 años de esas majestuosas palabras que están grabadas en el inconsciente colectivo argentino, la realidad muestra que, a nivel turismo y por los números que muestran los institutos estadísticos nacionales de Argentina y Brasil, “la alegría es solo brasilera”.
El año pasado fue motivo de festejo para Brasil en materia de turismo según los datos informados por el Embratur. La agencia brasileña de turismo informó que en 2025 el vecino país recibió a 9.287.196 visitantes internacionales, un 37% más que en 2024 (que ya había sido récord histórico con 6.7 millones de visitas) y superando con creces la proyección fijada en el Plan Nacional de Turismo 2024-2027 que había sido proyectada en 6.9 millones de turistas.

Según el organismo público, este récord refleja el impacto de las políticas públicas implementadas, la promoción del país a nivel internacional y la coordinación entre sector público y privado.
Los turistas argentinos representaron el 36% de ese récord, al aportar 3.386.823 personas que ingresaron al país carioca con fines turísticos. Argentina se mantuvo, igual que en 2024, como el principal país emisor con un crecimiento interanual de 72% respecto a 2024. Detrás de Argentina se ubicaron Chile con casi 802 mil visitantes y Estados Unidos con 759 mil. Europa en su conjunto aportó 1.275.567 visitantes principalmente de Francia, Portugal, Alemania, Italia, Reino Unido y España.
El presidente de Embratur, Marcelo Freixo, señaló que “el crecimiento del turismo en el país generó nuevas oportunidades económicas vinculadas al empleo, el emprendimiento y la actividad turística”. Asimismo, el ministro de Turismo brasileño, Gustavo Feliciano, expresó que “la cooperación entre las instituciones públicas y el sector turístico privado fue un factor clave para alcanzar el récord, mostrando la diversidad y el potencial de Brasil como destino de nivel internacional”.
Los más de 9 millones de turistas ingresados a Brasil equivalen a más de alrededor de 3000 aviones internacionales aterrizados en el país durante el año. San Pablo fue la principal puerta de entrada al territorio brasileño con 2.7 millones de turistas internacionales, seguido por Río de Janeiro con 2.2 millones de turistas y Rio Grande do Sul con 1.5 millones.
La contracara de este éxito es Argentina, que en 2025 mostró un fuerte crecimiento del turismo emisivo, sumado a una desaceleración pronunciada en el turismo receptivo.
Según los datos publicados a finales de enero de 2026 por INDEC en el Informe de Estadística de turismo internacional (ETI), en 2025 arribaron al país 8.775.600 visitantes extranjeros marcando una caída de 19,7% respecto de 2024 (año que ya había marcado una disminución de 18.5% respecto de 2023), y se registraron 18.838.900 salidas al exterior de turistas y excursionistas residentes, un 38,6% más que en 2024 (que ya había mostrado un alza de 22,5% respecto de 2023). El saldo de turistas resultó negativo en 10.063.300 (número casi inversamente coincidente con la cantidad de turistas recibidos que muestran las estadísticas brasileñas).
Además, el gasto total del turismo receptivo fue de USD 3.110 millones; por su parte, el gasto del turismo emisivo fue de USD 7.164,2 millones. El saldo resultó negativo en USD 4.054,2 millones.

Como nota aclaratoria, mostramos que el instituto estadístico argentino realiza la estimación del turismo receptivo y emisivo para la totalidad de las vías (aérea, fluvial/marítima y terrestre) utilizando como fuentes principales de información la ETI y los registros migratorios provistos por la Dirección Nacional de Migraciones (DNM). Las estimaciones mensuales del turismo internacional comprenden únicamente los movimientos de los visitantes residentes y no residentes. Considera turista al visitante internacional que pasa por lo menos una noche en le lugar visitado y excursionista al visitante que no pernocta en el lugar visitado.
Un estudio sobre el gasto que realizan los turistas en sus viajes realizado por el operador turístico Go2Africa identificó los destinos en donde los visitantes están más dispuestos a gastar su dinero al visitarlos, y muestra a Argentina con un gasto promedio de U$D 457, muy por debajo del promedio regional de U$D 882.
A nivel global, el relevamiento muestra a Oceanía liderando el ranking mundial a nivel continental con un gasto promedio de U$D 1879 por turista, seguido por América del Norte con U$D 1382, Asia con U$D 1132, Europa con U$D 1064, Sudamérica con U$D 882 y por último Africa con U$D 696.
A nivel país, Luxemburgo encabeza el ranking internacional con U$D 5112 de gasto promedio por visitante. En Latinoamérica el ranking lo encabeza Panamá con un gasto promedio por turista de U$D 2162, seguido por Costa Rica con U$D 2067 que integran turismo de alta gama, conectividad aérea, cruceros e infraestructura hotelera. Colombia, Perú, Belice, Ecuador y México figuran en la mitad de la tabla con gastos que oscilan entre los U$D 1200 y U$D 700. Bastante por debajo aparece Argentina con U$D 457.

Todas estas cifras, ya sean cantidad de turistas o gasto promedio por turista, marcan realidades opuestas entre Brasil y Argentina. Una realidad preocupante para Argentina que mantuvo durante el año un dólar barato y estable que incentivó a vacacionar fuera del país o a realizar viajes relámpago en tours de compra a los países limítrofes (que dejaron a los pasos fronterizos operando al límite de su capacidad) pero necesitando sumar divisas a las arcas del Tesoro Nacional para cubrir compromisos internacionales y para cubrir los dólares que se llevaban los argentinos hacia el extranjero,; y una realidad auspiciosa para Brasil que lo consolida como uno de los destinos turísticos más competitivos de la región, reafirmando su posición internacional de privilegio basados en la conectividad aérea y la promoción a nivel internacional.
