(Por redacción País Productivo) El empresario y dirigente industrial José Urtubey se refirió a la actualidad del sector productivo en Argentina y pidió revisar con cuidado de qué manera el país va a desarrollar una política de inclusión en el mundo, al aseverar que «integrarse al mundo no significa abrirse indiscriminadamente».

Así lo afirmó durante un panel debate sobre la competitividad de las cadenas productivas en el 5° Congreso Industrial del Consenso Nacional del Trabajo y la Producción, junto a la diputada y doctora en Desarrollo Económico Julia Strada. 

“Tenemos que mostrar que no se puede arremeter contra las políticas que protegen. Porque no lo está haciendo nadie en el mundo. Sería equivocado, injusto y nocivo», dijo Urtubey.

En este línea, planteó que «la política es aperturista y no integrativa al mundo. Integrarse al mundo no significa abrirse indiscriminadamente. No podemos darnos el lujo de no integrarnos de manera inteligente al mundo”. 

A partir de esto, explicó el dirigente industrial, “se diseñan políticas de cuidado de sus cadenas productivas” en todo el mundo. Pero Argentina podría estar tomando otro camino: “Javier Milei, buscando emular, lo tiene a Jair Bolsonaro y Donald Trump y ellos, siendo parte de un modelo neoliberal, tienen una mirada nacionalista”.

Por su lado, Strada comenzó su análisis sobre cuáles fueron las actividades que ganaron durante el primer semestre del Gobierno de La Libertad Avanza –el sector de la intermediación financiera, la minería y el sector de electricidad, gas y agua– y explicó: “Si se quiere hablar de competitividad, lo primero que hay que observar es cómo le va al conjunto de la economía. Aquí tenemos un debate más profundo sobre qué tipo de país queremos construir”. 

En este sentido, planteó cómo se vincula esto con el modelo de país: “En Argentina, tenemos la bendición de contar con recursos naturales que nos acompañan. Ahora, veamos cuánta gente puede trabajar en esos sectores y el debate sobre la inclusión. Por ejemplo, en 2009 había 397.335 trabajadores en gas, petróleo, agropecuario y minería; pasados 15 años, ese número aumentó a 423.193 trabajadores directos”.

“Existen muchas actividades conexas que pueden desarrollarse, incluso sin ser empresas mineras o petroleras. Sin embargo, es necesario entender que, con estos puestos de trabajo, no resolveremos que Argentina sea un país con trabajo y con ingresos para todos. Debemos ponernos de acuerdo en esto, porque no es blanco o negro; necesitamos de todos los sectores, que son fundamentales para resolver el frente externo”, añadió.