(Por redacción País Productivo) Demostrando una vez más porqué es el sector más importante de la economía argentina, el agro invertirá en la campaña 2025/26 un total en semillas, fertilizantes, agroquímicos y otro insumos un total de US$ 13.915 millones, una cantidad de dinero que otros sectores productivos no llegan a invertir en una década.
Estos casi US$ 14.000 millones, según estimaciones de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), representan un leve incremento del 0,1% respecto de 2024/25 y se mantiene 0,8% por encima del promedio de los últimos cinco ciclos agrícolas, aunque lejos de los casi US$ 17.000 millones invertidos en la 2022/23.
Respecto a los gastos a realizarse en este ciclo, la BCR planteó que «en relación con campañas previas, el valor en dólares de los insumos se presenta mayormente estable respecto al año anterior, más allá de la volatilidad cambiaria».

«Se mantienen, asimismo, por debajo de los picos alcanzados en 2022, cuando se desató la guerra ruso-ucraniana. No obstante, la superficie destinada a granos en Argentina se mantendría en valores históricamente altos, lo que implica que el volumen total de inversión requerido por el sector seguiría ubicándose entre los más significativos de la serie», agregó.
Respecto a este último punto, la campaña agrícola 2025/26 se encamina a sostener un nivel de siembra históricamente alto: se proyectan 37,8 millones de hectáreas entre trigo, cebada, girasol, maíz, soja y sorgo, lo que representa el tercer mayor registro de la historia considerando este conjunto de cultivos.
Dentro de la gruesa, sobresale el maíz, con 9,7 millones de hectáreas que permitirían alcanzar una producción potencial de 61 millones de toneladas. Este crecimiento se da en paralelo a una reducción interanual del 7% en el área de soja, que bajaría a 16,4 millones de hectáreas, al mismo tiempo que se espera una fuerte expansión del girasol, que alcanzaría 2,5 millones de hectáreas.
Por el lado de la fina, el trigo, con 6,9 millones de hectáreas, se ubicaría entre los tres mayores registros del último cuarto de siglo.
Para poder cálcular el volumen de inversión de los productores en la campaña de granos, la BCR tomó en cuenta cuánto sería el gasto promedio en insumos para cada cultivo.
En este sentido, estimaron: US$ 444 para la cebada cervecera y US$ 362 para la forrajera, US$ 315 para el girasol, US$ 532 para el maíz temprano y US$ 513 para el tardío, US$ 303 para la soja de primera y US$ 263 para la de segunda, US$ 284 para el sorgo y US$ 350 para el trigo.
Así, la inversión total se distribuiría de la siguiente manera: US$ 5.042 millones en maíz, US$ 4.783 millones en soja, US$ 2.416 millones en trigo, US$ 787 millones en girasol, US$ 633 millones en cebada cervecera, US$ 227 millones en sorgo y US$ 27 millones en cebada forrajera.
