(Por redacción País Productivo) El cierre de la línea de producción de caucho sintético de Pampa Energía dejará sin actividad a un sector que empleaba a 130 personas en el Complejo Petroquímico de Puerto General San Martín, en Santa Fe.
La empresa atribuyó la decisión al derrumbe del mercado local tras el cierre de Fate, que hasta este año era uno de los principales demandantes del insumo en el país.
La medida alcanza a alrededor de 130 de los 500 trabajadores del complejo industrial, aunque la compañía aseguró que parte del personal será reubicado en otros proyectos y empresas vinculadas al grupo.
Según informó Pampa Energía, la decisión fue adoptada luego de evaluar distintas alternativas frente al deterioro del negocio del caucho sintético, cuya demanda cayó en forma sostenida por la retracción de la industria del neumático.
En un comunicado, la empresa sostuvo que «la decisión responde a la fuerte caída del mercado local de caucho sintético, afectado por la menor actividad de la industria del neumático».
La situación se agravó tras el cierre de Fate, que en febrero bajó definitivamente la persiana de su planta de Virreyes luego de despedir a 920 trabajadores. La salida de la histórica fabricante eliminó uno de los principales compradores nacionales de caucho sintético y modificó el escenario comercial para ese segmento industrial.
Desde Pampa Energía remarcaron además que «los cambios registrados en el mercado local de caucho sintético terminaron por hacer inviable la continuidad del negocio», al explicar los motivos que llevaron a discontinuar esa línea de producción.
La compañía aclaró que el resto de las operaciones del Complejo Petroquímico de Puerto General San Martín continuará funcionando con normalidad y que la decisión no implica el cierre de las demás unidades productivas del establecimiento.
Entre las alternativas para el personal afectado figuran posibilidades de reubicación en SACDE, la constructora del grupo, además de oportunidades laborales en TGS y en Transener, compañías en las que Pampa mantiene participación accionaria.
La decisión también forma parte de una estrategia de reasignación de inversiones hacia actividades consideradas de mayor potencial de crecimiento por la empresa, que en los últimos días confirmó un nuevo megaproyecto industrial.
Se trata de Fertil Pampa, la futura planta de urea que se construirá en Bahía Blanca con una inversión estimada en US$2.700 millones y que será uno de los principales destinos de recursos del grupo.
El proyecto tendrá capacidad para producir 2,1 millones de toneladas anuales de urea a partir de fines de 2029 y demandará más de 3.500 empleos directos durante la etapa de construcción.
Una vez que entre en funcionamiento, la planta generará alrededor de 300 puestos de trabajo permanentes y buscará abastecer tanto al mercado interno como a las exportaciones, principalmente hacia Brasil.
La ejecución de esa iniciativa estará a cargo de Tecnimont y de SACDE, mientras que la provisión tecnológica será responsabilidad de Nextchem, a través de Stamicarbon, y de KBR.
De acuerdo con las estimaciones difundidas por la empresa, el complejo aportará alrededor de US$1.000 millones anuales a la economía argentina mediante la sustitución de importaciones y el incremento de las exportaciones de fertilizantes.
El cierre de la producción de caucho sintético marca el fin de una actividad que perdió viabilidad por la desaparición de su principal mercado local y refleja el impacto que tuvo el cierre de Fate sobre la cadena de proveedores de la industria del neumático.
