(Por redacción País Productivo) El año que acaba de finalizar no fue fácil para las pymes en general, y mucho menos, para las industriales, que vieron como mes a mes se hundía la actividad y si bien en los últimos meses se registró cierta mejora en los índices productivos, la caída terminó siendo del 9,8%.

No hay una sola rama de la industria que releva la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME) que haya tenido un 2024 con incremento de la actividad, con bajas interanuales en los primeros 11 meses del año, si bien el nivel fue creciendo en el segundo semestre.

De hecho, el único mes que mostró una variación positiva interanual fue diciembre, pero únicamente porque la base de comparación era bajísima, ya que en diciembre de 2023, ni bien asumido el Gobierno de Javier Milei, la industria se había desplomado un 26,9%.

Si se hace un repaso por los principales sectores que componen la industria pyme y que releva CAME, se ven algunas caídas realmente estrepitosas.

El rubro que peor la paso en 2024 fue el de «Alimentos y bebidas», con una baja del 12,3%. Aquí, como en la gran mayoría de los segmentos, golpeó de lleno la inflación, la caída del consumo y del poder adquisitivo. Además, esta baja se da a pesar de que en dicho año los volúmenes de las cosechas se regularizaron tras las histórica sequía.

A este le siguieron «Químicos y plásticos», con un 12,2%; «Papel e impresiones», con un 11,1%; y «Metal, maquinaria y equipo, y material de transporte», con 9,4%.

Más atrás, se ubicaron «Maderas y muebles», con un 5,5% y «Textiles e indumentaria», con un 4,1%.

Los reclamos pymes

Es por eso que las pymes continúan reclamando profundos cambios para poder salir de este momento, entre ellos, y ubicado firmemente como el principal, lo que pide el sector es una reducción de impuestos, con el 64,9% de las respuestas, según una encuesta realizada por CAME.

En segundo lugar, reclaman un estímulo a la demanda interna (11,2%); simplificación burocrática (8,5%); incentivos para contratar personal (8,1%); y modificar el esquema laboral (4,5%).