(Por redacción País Productivo) El Gobierno nacional formalizó una nueva rebaja de los derechos de exportación para el sector agropecuario y estableció un cronograma de disminución gradual que se extenderá hasta fines de 2028.

La medida incluye una reducción inmediata para trigo y cebada, cuyas alícuotas bajan del 7,5% al 5,5%, y un esquema progresivo para soja, maíz, sorgo, girasol y biocombustibles.

La decisión fue plasmada en el Decreto 423/2026, publicado en el Boletín Oficial, donde el Ejecutivo ratificó su intención de avanzar hacia una reducción paulatina de las retenciones, a las que volvió a definir como un tributo que distorsiona la actividad económica.

La normativa alcanza a buena parte de las principales cadenas exportadoras del agro y establece tratamientos diferenciados según los ciclos productivos de cada cultivo.

Para los cereales de invierno, el beneficio comenzará a regir de manera inmediata. En el caso del trigo y la cebada, la carga tributaria sobre los granos se reducirá en dos puntos porcentuales, pasando de 7,5% a 5,5%.

La rebaja también abarca productos industrializados derivados de ambas cadenas. Harinas, sémolas, almidones y malta quedarán sujetos a derechos de exportación que oscilarán entre el 1% y el 3,5%, según cada producto.

Uno de los capítulos centrales del decreto está vinculado a la soja, principal complejo exportador argentino. El poroto tendrá una reducción escalonada desde el actual 24% hasta el 21% en diciembre de 2027.

El esquema prevé una nueva baja a partir de diciembre de 2028, cuando la alícuota se ubicará en el 15%, consolidando una reducción de nueve puntos porcentuales respecto del nivel vigente durante 2026.

Los cambios también alcanzarán a los productos derivados de la oleaginosa. Aceites, harinas y pellets ingresarán en un proceso gradual de reducción tributaria durante los próximos dos años.

Para el maíz y el sorgo, el Gobierno diseñó un sendero similar. Dependiendo de la posición arancelaria, algunos productos quedarán exentos del gravamen mientras que otros registrarán rebajas progresivas.

En determinados casos, las retenciones pasarán del 8,5% actual al 7,5% durante 2027 y posteriormente al 5,5% hacia finales de 2028.

La cadena del girasol también fue incorporada al programa de reducción. Algunas semillas dejarán de tributar derechos de exportación, mientras que distintos aceites y subproductos convergerán hacia niveles de entre 1% y 3% al final del período previsto por el decreto.

La iniciativa contempla además modificaciones para el sector de los biocombustibles, otro de los complejos exportadores incluidos en la estrategia oficial.

En ese segmento, determinados biodiéseles elaborados con aceites distintos al de soja pasarán a tributar una alícuota de 0%, una exención que busca mejorar la competitividad de esas producciones.

Para el resto de los biodiéseles alcanzados por la medida, el cronograma establece una disminución desde el 21% actual hasta el 18% en diciembre de 2027 y posteriormente al 13% en diciembre de 2028.

En los fundamentos de la norma, el Poder Ejecutivo destacó el aporte del complejo agroindustrial en la generación de divisas, empleo y desarrollo regional. Además, sostuvo que la reducción gradual de las retenciones apunta a fortalecer la competitividad exportadora, facilitar el acceso a mercados internacionales y avanzar, en la medida que las cuentas públicas lo permitan, hacia la eliminación definitiva de estos gravámenes. La disposición comenzará a regir el 4 de junio y será enviada a la Comisión Bicameral Permanente del Congreso para su tratamiento.