(Por redacción País Productivo) El atraso cambiario no solo le pega de lleno a la competitividad exportadora argentina, en especial a los productos con valor agregado, sino que también impacta en el sector turístico.

El «dólar pisado» por parte del Gobierno nacional genera un doble efecto en esta actividad. Por un lado, vuelve «caro» al país, con precios al nivel de los países más caros del mundo, dejando de ser un opción para los turistas extranjeros que buscan destinos más accesibles.

Pero, por el otro, este tipo de cambio genera un «dólar barato» para aquellos argentinos que tienen la posibilidad de vacacionar en el exterior en destinos como Brasil, cuyos valores de hospedaje y gastronómicos se mantienen, muchas veces, por debajo de los registrados en la costa atlántica argentina, por citar un caso.

Esto se ve reflejado en las cifras de turismo internacional dadas a conocer por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) para el mes de enero.

En el primer mes del año, el organismo público informó que el ingreso de turistas extranjeros cayó un 20,1% interanual, al totalizar los 672.400 personas, mientras que los argentinos que salieron del país para vacacionar fueron 2,6 millones, un 75% más que en el mismo período de 2024.

Un tercio de los argentinos que tuvieron la posibilidad de pasar sus días de descanso en el exterior, lo hicieron en Brasil, aprovechando la devaluación del real y los precios más que accesibles, mientras que el segundo destino de preferencia fue Chile.

Y esto explica también cómo los argentinos se movilizaron, ya que el 66,7% de los turistas y excursionistas fueron hacia estos destinos en auto o por tierra.

El tercer destino preferido fue Uruguay, seguido de cerca por Paraguay. Europa y Estados Unidos se ubicaron en quinto y sexto lugar.

Por el lado de los turistas que visitaron nuestro país, la mayoría eran procedentes de Brasil, seguido por Europa, Chile, Estados Unidos y el resto de los países de América.