(Por redacción País Productivo) La falta de lluvias durante todo enero y las altas temperaturas ya tuvieron su impacto, y si bien durante la semana se produjeron precipitaciones en la zona núcleo y gran parte de la región pampeana, llegaron tarde para el sur de Córdoba.

Esto dio lugar al primer recorte en la estimación de producción de maíz. En este sentido, la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BdeC) redujo en un millón de toneladas la proyección de cosecha, de 58 a 57 millones de toneladas.

“Los planteos tempranos afectados por la falta de humedad durante el período crítico presentan mermas de rendimiento e incluso pérdidas de área, destinando los peores lotes a picado con destino forrajero”, indicaron en la BdeC, justificando así el recorte.

Además, advirtieron que esta nueva estimación “queda sujeta a la ocurrencia de lluvias durante lo que resta del ciclo que permitan sostener las actuales expectativas de rinde en el resto del área agrícola”.

Por otro lado, la siembra se encuentra en su etapa final, con el 99% del área estipulada para el cereal implantada. 

Asimismo, inició la cosecha de maíz temprano en Entre Ríos y el norte de Santa Fe, con rindes en torno a 60 y 70 quintales por hectárea (qq/ha), respectivamente. A esto se suma que a nivel nacional, el 87% del área en pie mantiene condición de cultivo Normal/Buena, y la condición hídrica permanece.

En cuanto a la soja, la entidad dio por finalizada la siembra a nivel nacional. Pero, por la falta de agua, “se registra una caída en la condición de cultivo Normal/Buena -8,6 puntos porcentuales (pp) y de -5,6 pp en la condición hídrica Adecuada/Óptima”. 

En paralelo, más del 40% de la soja de primera transita el período de definición de rendimiento
sobre el centro del área agrícola bajo “limitantes condiciones hídricas, mayormente sobre el centro–este de Entre Ríos, sur de Córdoba y en menor medida sobre ambos núcleos, mientras que en el norte de La Pampa y oeste de Buenos Aires los lotes evolucionan bajo adecuadas condiciones de humedad”, indicaron desde la entidad.

En tanto a la soja de segunda, el 16% ya ha iniciado etapas reproductivas, bajo condiciones de déficit hídrico, registrándose abortos de flores y hasta pérdidas de plantas en casos extremos.