(Por redacción País Productivo) La venta de maquinaria agrícola, que desde hace varios meses no hace más que caer, encontró un respiro en marzo, de la mano de la Expoagro, en donde el crédito motorizó la adquisición de unidades por parte de los productores y contratistas.
Según la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara), en marzo se patentaron 437 unidades de cosechadoras, tractores y pulverizadoras.
De esta manera, el segmento autopropulsado – que es el único que se puede patentar – creció un 24% en la comparación interanual y un 21,4% respecto a febrero, marcando una recuperación después de meses consecutivos de caídas.
De hecho, este salto le permitió al sector pasar a terreno positivo en el acumulado trimestral, que ahora se ubica un 5,3% por encima del mismo período del año pasado, con 1226 unidades vendidas.
En el informe de la entidad empresaria, se comercializaron 80 cosechadoras en marzo, una suba del 48,1% comparado con las 54 unidades de febrero y una suba del 25% si la comparación es interanual.
En cuanto a tractores, en marzo se patentaron 333 unidades, un incremento del 13,3% respecto al mes anterior y del 30,6% en comparación con marzo del año pasado, mientras que en pulverizadoras, el crecimiento fue del 100% respecto a febrero, pero presentó una caída del 27,3% interanual.
Para Acara, la razón de este despegue en las ventas fue – como suele serlo en todos los marzos – Expoagro, que se llevó a cabo entre el 10 y el 14 de dicho mes. “La muestra ya tuvo impacto en los números. Hubo múltiples lanzamientos de productos en varias marcas, una oferta muy completa y, además, una presencia creciente de importados de origen asiático que claramente llegaron para quedarse», explicaron.
«Esa mayor competencia derivó en condiciones comerciales atractivas para el cliente, que, respaldado por una cosecha cuantiosa y por líneas de crédito a tasas bajas – principalmente del Banco Nación, volvió a concretar operaciones», comentaron.
No obstante, advirtieron: “esta recuperación podría no sostenerse si ciertos factores no se corrigen. Un volumen de negocios más reducido y mucho más competitivo presiona fuertemente sobre los márgenes, mientras que estructuras de costos de redes y terminales diseñadas para otra escala de industria generan tensiones adicionales, más aún en un contexto de tasas positivas, donde el capital de trabajo sigue siendo costoso”.
“En este escenario, resulta necesario adecuar los modelos de negocio a la nueva realidad, sabiendo que en toda transición hay ganadores y perdedores; de allí también la elevada volatilidad que viene mostrando la evolución del market share en los distintos segmentos. Hacia adelante, será clave observar la tasa de conversión de los boletos firmados y esperar los próximos 45 días, con la cosecha ya levantada, para determinar si el año efectivamente entra en una recuperación fuerte o si apenas consolida una mejora moderada”, completaron.
