(Por redacción País Productivo) Vaca Muerta no es una cuenca petrolera más, sino que es un hito para el sector y para la economía del país. Según la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), en los primeros seis meses del 2024 la balanza energética argentina marcó un superávit de US$ 2.438 millones, el más grande en 22 años, en términos nominales. Este es el segundo superávit en trece años, ya que el anterior se dio en el contexto de la pandemia, en la primera mitad del 2020.

A nivel general, desde 2017 las exportaciones energéticas de Argentina vienen marcando una tendencia alcista. En el primer semestre de 2024 alcanzaron USD 4.622 millones, una suba interanual de 29% y ubicando al sector exportador energético en máximos en más de 22 años. Mientras que, las importaciones de energía alcanzaron USD 2.186 millones, una caída de 54% en el primer semestre y el segundo nivel más bajo desde 2009.

«El fuerte incremento productivo de Vaca Muerta ha colaborado en el abastecimiento nacional de energía, recortando la necesidad de importaciones al tiempo que también dio un gran impulso exportador», indicó la BCR en su informe.

Así, marcó que el impulso de esta cuenca sobre la producción energética argentina «ha sido indudable y su potencial aún da para seguir apuntalando el crecimiento energético argentino».

En los últimos cinco años, la producción petrolera nacional creció más de 33% si comparamos los primeros semestres de este año y del 2019. Asimismo, creció un 41% comparado con la primer mitad del 2017, año que marcó el punto de inflexión productivo para el petróleo argentino. 

Además, la cuenca Neuquina, dónde se ubica Vaca Muerta, vio crecer fuertemente su participación en la producción petrolera nacional en este período. De esta manera, mientras en 2019 esta cuenca representaba 44% de la producción, en lo que va del año representó 66% del petróleo extraído en la Argentina.

Este crecimiento en su peso relativo se encuentra relacionado por dos carriles. Por una parte, la cuenca Neuquina duplicó su producción en cinco años. Al mismo tiempo, el volumen productivo de la cuenca Golfo San Jorge, la otra cuenca que explica gran parte del volumen productivo petrolero del país cayó 14% respectivamente.