(Por reacción País Productivo) La petrolera estatal YPF y su par malaya Petronas eligieron a la provincia de Río Negro para la construcción de una planta de GNL para exportar gas líquido que demandará una inversión de US$ 30.000 millones, según trascendidos. La decisión, que fue comunicada de forma oficial este mediodía, fue tomada de manera unánime por el directorio de la compañía nacional, dejando de lado la posibilidad de llevar a cabo el proyecto en la localidad bonaerense de Bahía Blanca.
Según expresaron las empresas en un comunicado, la determinación se tomó «tras analizar toda la información presentada por los equipos técnicos y de la consultora sobre las alternativas para la locación de esta iniciativa».
«Por su parte y a los fines de darle mayor transparencia al proceso, YPF decidió contratar, a cuenta propia, a la consultora internacional Arthur D. Little – tercero calificado e independiente- quien llegó a la conclusión de que para el proyecto resulta más ventajoso hacer la inversión en Río Negro. En su informe concluyeron que ‘Río Negro muestra mejores aspectos económicos para el proyecto, aún si Buenos Aires igualara los beneficios fiscales'», explicó el escrito.
A esto agregó que «la zona de Sierra Grande aparece como mejor opción por la menor longitud de los
gasoductos necesarios para transportar el gas natural desde Vaca Muerta; la existencia de una mayor profundidad marítima que disminuye la necesidad de dragar para lograr el calado para la operación de los buques previstos; la amplia disponibilidad de terrenos y las bajas interferencias con otras actividades sociales y económicas; la posibilidad de contar con una operación portuaria dedicada y la sinergia con el desarrollo de infraestructura local con el proyecto del Oleoducto Vaca Muerta Sur; entre otras. Asimismo, la provincia de Río Negro ofreció las condiciones regulatorias y fiscales necesarias para el desarrollo del proyecto».
El megaproyecto se llevará a cabo en el puerto de Punta Colorado, una terminal marítima en desuso cerca de la localidad de Sierra Grande, lo cual obligará a las empresas a modernizar, adaptar y dotar de la infraestructura necesaria al predio abandonado.
No obstante, la cercanía con los yacimientos de Vaca Muerta fue un punto que jugó a favor de esta locación.
Según diversas fuentes, la inversión sería «histórica» y se ubicaría entre los US$ 30.000 y US$ 50.000 millones, siendo un monto inédito para un proyecto de estas características.
Asimismo, de concretarse esta inversión y cumplirse los plazos preliminares de construcción y puesta en marcha en 2031, Argentina podría exportar de manera anual US$ 30.000 millones entre gas y crudo.
Por su parte, el gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, dijo en su cuenta oficial de X que «la planta de GNL en Río Negro no solo representa una oportunidad enorme de crecimiento económico y generación de empleo para nuestra región, sino también un acto de justicia con nuestra Patagonia que tanto le ha dado a nuestro país. La historia nos enseñó que las decisiones deben ser tomadas en beneficio de todos, y esta es una oportunidad enorme para que por fin la Patagonia lidere un proyecto que traerá prosperidad y progreso para nuestros pueblos», indicó el
En contraposición, el gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, consideró que el Gobierno nacional “ha decidido castigar, vengarse porque la enorme cantidad de bonaerenses no lo acompaña en el Congreso con sus políticas. Se hablaba de látigo y chequera para conseguir voluntades. Se equivoca el presidente está generando daño enorme”.
“Por más que YPF es un empresa de orden privado, los directivos son funcionarios de Milei y lo que observamos es que tomaron decisiones dictadas por el Presidente. Es un hecho de enorme gravedad e irresponsabilidad del Presidente. Como resultado de un capricho guiado por cuestiones ideológicas está poniendo en riesgo un proyecto importante en el que trabajamos desde hace 10 años”, dijo Kicillof.
