(Por redacción País Productivo) La inflación volvió a subir en octubre, encadenando seis meses en los que se mantuvo al alza, aunque de manera moderada, tomando en cuenta la fuerte presión cambiaria que se registraron durante septiembre y octubre.

Según comunicó hoy el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el Índice de Precios al Consumidor (IPC) tuvo un alza del 2,3% en el décimo mes del año y del 31,3% interanual.

De esta manera, la inflación acumulada en el período enero-octubre del 24,8%.

El informe del Indec detalló que el rubro Transporte fue el de mayor aumento mensual, con una suba del 3,5%. Le siguió Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con un incremento del 2,8%. En tanto, Alimentos y bebidas no alcohólicas registró una variación del 2,3% y fue el de mayor incidencia en la mayoría de las regiones, salvo en la Patagonia, donde el mayor impacto correspondió al rubro de servicios básicos.

Por otro lado, los sectores con menores aumentos fueron Equipamiento y mantenimiento del hogar y Recreación y cultura, ambos con una suba del 1,6%. En la clasificación por categorías, los precios estacionales encabezaron las alzas con un 2,8%, seguidos por los precios regulados, que subieron un 2,6%, y por el IPC núcleo, que avanzó 2,2% en el mes.

El organismo estadístico informó además que el comportamiento de los precios estuvo influido por factores coyunturales, entre ellos, las elecciones legislativas nacionales celebradas en octubre. La incertidumbre y la volatilidad cambiaria registradas durante ese período contribuyeron a un incremento de 0,2 puntos porcentuales en la variación mensual del índice.

A pesar de las fluctuaciones del tipo de cambio, el Indec destacó que el traslado de las variaciones del dólar a los precios se mantuvo en niveles bajos. Según el informe, esta moderación se explica por el estancamiento de la actividad económica y la debilidad del consumo interno observados durante el mismo período.

Al conocerce el dato, el ministro de Economía, Luis Caputo, celebró el resultado entendiendo que «la media móvil de 6 meses de la inflación general continuó descendiendo y se ubicó en 1,88%, siendo la más baja desde enero de 2018».

«Así, el proceso de desinflación continuó a pesar de la caída en la demanda de dinero generada por la incertidumbre electoral y los intentos de la oposición de romper el ancla fiscal en los últimos meses. Esto refleja la solidez del programa económico y el éxito del orden fiscal y monetario en reducir el impacto de la volatilidad financiera sobre el poder adquisitivo de los argentinos», completó Caputo.