(Por redacción País Productivo) El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció un programa por $2 billones para impulsar el crédito hipotecario mediante fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES.
Según explicó, el esquema podría generar soluciones habitacionales para entre 17.000 y 18.000 familias y apunta a mejorar el fondeo de los bancos para préstamos de largo plazo.
El mecanismo comenzará a implementarse a través de licitaciones de $200.000 millones cada una, hasta completar el monto total previsto. El Gobierno espera realizar la primera subasta durante la próxima semana y seguirá la evolución de la demanda de las entidades financieras para determinar la velocidad de las siguientes operaciones.
«Este monto que estaríamos licitando de $2 billones daría soluciones habitacionales para 17.000-18.000 familias», sostuvo Caputo durante una conferencia de prensa en el Palacio de Hacienda, donde presentó los principales detalles de la iniciativa.
El programa contempla depósitos a plazo fijo en pesos ajustables por UVA más un spread, que serán ofrecidos a los bancos para que cuenten con recursos de mayor duración. El destino estará vinculado a préstamos para personas que busquen adquirir, construir, ampliar o refaccionar una primera vivienda.
El esquema tendrá dos tramos de financiamiento para las entidades. El primero tendrá un plazo de un año, con una tasa mínima equivalente a UVA más un spread de 2,50%, mientras que el segundo será a cinco años, con una tasa mínima de UVA más 4,50%.
Para los créditos hipotecarios que se otorguen a los hogares, el Gobierno estableció una tasa máxima de UVA + 7,50%, un plazo mínimo de 15 años y un monto máximo de 150.000 UVA por operación. Las condiciones finales dependerán de las líneas que instrumenten los bancos.
Caputo presentó además un ejemplo para mostrar cómo podría funcionar el nuevo esquema. Para una vivienda valuada en US$106.667, estimó que una familia debería acreditar ingresos por $3.460.391, mientras que la cuota inicial sería de $865.089, tomando un préstamo a 25 años con una tasa de UVA + 7%.
Uno de los objetivos centrales de la medida es atacar el problema de fondeo que enfrentan los bancos al ofrecer préstamos hipotecarios. Las entidades reciben depósitos que, en general, tienen plazos más cortos que los créditos destinados a financiar una vivienda, generando un descalce entre activos y pasivos.
En ese sentido, el Gobierno busca que los bancos puedan acceder a financiamiento por períodos más extensos y utilizar esos recursos para ampliar la oferta de hipotecas. La iniciativa aparece luego de la desaceleración que registraron los préstamos UVA durante los últimos meses.
El ministro remarcó que el FGS no asumirá el riesgo crediticio de los particulares. «La función del FGS no es correr ningún riesgo crediticios de personas humanas, ese es el trabajo de los bancos», afirmó Caputo.
Y agregó: «El FGS simplemente provee de liquides a los bancos y son los bancos encargados de dar el crédito, evaluar ese crédito y correr lasa consecuencias naturales de ese negocio». De esta manera, la evaluación de cada solicitante y la eventual morosidad permanecerán bajo responsabilidad de las entidades financieras.
El Banco Central tendrá participación en la implementación del programa. Según detalló el Gobierno, la autoridad monetaria colaborará con el FGS en la organización de las licitaciones y en la comunicación de las condiciones básicas de las subastas.
Además, el BCRA supervisará que las entidades que reciban estos fondos cumplan con la obligación de destinarlos al otorgamiento de hipotecas dentro de los plazos establecidos. El objetivo es evitar que el financiamiento obtenido quede inmovilizado y asegurar que llegue al mercado de viviendas.
Caputo ubicó la iniciativa dentro de un mercado hipotecario argentino todavía pequeño en relación con el tamaño de la economía. «El stock de créditos hipotecarios en Argentina apenas representa dos puntos del Producto (Bruto Interno)», señaló el ministro, al comparar esa proporción con el 27% de Chile y el 75% que llegó a representar en Estados Unidos.
El anuncio se produce luego de un período de recuperación inicial y posterior desaceleración del mercado hipotecario. En junio se otorgaron alrededor de 1.850 préstamos por US$150 millones, una mejora respecto de los dos meses anteriores, aunque el volumen todavía se ubicó 50% por debajo de junio de 2025.
