(Por redacción País Productivo) La actividad económica cayó 0,5% en mayo respecto de abril y acumuló su segunda baja mensual consecutiva, mientras que en la comparación interanual apenas avanzó 0,2%, un desempeño que quedó por debajo de las expectativas del mercado y reflejó la persistencia de fuertes diferencias entre los distintos sectores productivos.

El dato surge del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) difundido por el INDEC, que mostró un retroceso mensual desestacionalizado luego de la baja registrada en abril. En los primeros cinco meses de 2026, la actividad acumuló un crecimiento de 1,7% frente al mismo período del año pasado.

La evolución volvió a poner de manifiesto una economía con comportamientos muy dispares entre sectores, donde el agro y la energía sostienen la expansión mientras que la industria y el comercio continúan exhibiendo un desempeño negativo.

El descenso de 0,5% mensual sorprendió a buena parte de los analistas, que aguardaban una recuperación luego del retroceso observado en abril y de algunos indicadores parciales que habían mostrado señales mixtas durante mayo.

La comparación interanual también evidenció una desaceleración, ya que el incremento de apenas 0,2% marcó un crecimiento prácticamente nulo frente a mayo de 2025.

Entre las actividades con mejor desempeño continuaron destacándose el sector agropecuario y la producción energética, impulsadas por una mayor producción y exportaciones, consolidándose como los principales motores del nivel de actividad.

En contraste, la industria manufacturera volvió a mostrar señales de debilidad, afectada por la menor demanda interna y por un escenario de consumo que continúa sin recuperar dinamismo.

El comercio también permaneció entre los sectores más rezagados, prolongando una tendencia que se observa desde hace varios meses y que incide sobre el desempeño general de la economía.

La heterogeneidad sectorial se refleja en que las ramas que lideran el crecimiento tienen un peso relativamente menor en la generación de empleo, mientras que aquellas con mayor capacidad de contratación continúan atravesando dificultades.

Los datos de mayo confirmaron así dos meses consecutivos de caídas en la medición desestacionalizada, una situación que interrumpió el proceso de recuperación que se había observado durante el primer trimestre del año.

Pese a la baja mensual, el acumulado de enero a mayo mostró un avance de 1,7% respecto del mismo período de 2025, aunque con un ritmo considerablemente más moderado que el esperado por los analistas.

Los economistas remarcan que el comportamiento de la actividad continúa condicionado por una recuperación desigual, con algunos sectores vinculados a las exportaciones mostrando mejores resultados que aquellos orientados al mercado interno.

El desempeño de la economía también mantiene estrecha relación con la evolución del consumo, la inversión y el empleo, variables que todavía muestran un comportamiento dispar entre los distintos segmentos productivos.

De cara a los próximos meses, el mercado seguirá de cerca si la actividad logra revertir las dos bajas consecutivas registradas en abril y mayo o si la desaceleración se profundiza durante el segundo semestre.

Con una caída mensual de 0,5%, un avance interanual de apenas 0,2% y un crecimiento acumulado de 1,7% en los primeros cinco meses del año, el EMAE volvió a reflejar una economía con ritmos muy diferentes entre sectores y una recuperación que todavía no logra consolidarse de manera homogénea.