(Por redacción País Productivo) Hace años que las condiciones productivas preliminares a una campaña de granos gruesos – como la soja y el maíz – no eran tan buenas, con lluvias que han dejado los suelos cargados de humedad y un pronóstico climático para los próximos meses que no traerían demasiados inconvenientes.
Estos dos factores abren la puerta, siempre desde lo productivo, a que el ciclo 2025/26 sea histórico, alcanzándose una cosecha récord y exportaciones que dejarán algunos dólares más en el país.
Según la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), en total se sembrarán unas 37 millones de hectáreas entre soja, maíz, girasol, sorgo, trigo y cebada – estos dos últimos ya implantados y a pocos meses de ser trillados – lo que implica un crecimiento del 1,9%.

Lo interesante estará en el volumen que se proyecta obtener: 142,6 millones de toneladas, un 8,9% más que en la campaña 2024/25 y que, de cocretarse, sería la cosecha más importante de la historia.
Así, se estima que la producción de maíz alcanzaría las 58 millones de toneladas (+18,4%), 48,5 millones para soja (-3,6%), 5,8 millones para girasol (+16%) y 3 millones para sorgo (-3,2%). A esto se suman 22 millones de toneladas de trigo y 5,3 millones de cebada.
A partir de esto, las exportaciones se incrementarían un 3,3%, alcanzando los US$ 32.938 millones, mientras que la recaudación fiscal consolidada que devenga la campaña sería de US$ 12.905 millones (+6,5%) y el valor agregado alcanzaría los US$ 43.237 millones (+1,5%).
Retenciones
Dichas proyecciones fueron presentadas hoy por autoridades y técnicos de la Bolsa de Cereales, los cuales no dejaron pasar la posibilidad de reiterar el reclamo sectorial de que se eliminen las retenciones.
En este sentido, el presidente de la entidad, Ricardo Marra, Ricardo Marra, sostuvo que «los impuestos distorsivos sobre la producción deben ser eliminados”.

“Si bien la Bolsa comprende la situación macroeconómica y comparte el objetivo de equilibrio fiscal , y se ha manifestado a favor de reducciones temporales de las llamadas ‘retenciones a las exportaciones’ , se subraya la necesidad de transitar hacia políticas permanentes que eviten ganancias y pérdidas ajenas al devenir comercial del mercado de cereales y oleaginosas y reclamó políticas previsibles y un horizonte de largo plazo para potenciar el desarrollo del sector y generar crecimiento para el país», agregó.
Asimismo, el economista jefe de la Bolsa, Ramiro Costa, indicó que “nuestro país con más y mejor adopción de tecnología podría alcanzar fácilmente las 155 millones de toneladas de producción, para lo cual es requisito fundamental la adopción de políticas estables y de largo plazo que tiendan a una reducción de la carga impositiva como lo expreso el Presidente de la Bolsa en sus palabras”
