(Por redacción País Productivo) El desarrollo del sector petrolero y gasífero en Argentina comienza a dar resultados. Según la consultora Energía y Economía, se estima que el que el superávit comercial del sector energético supere los US$ 5.000 este año, mostrando «un claro quiebre con respecto a la trayectoria que exhibió la balanza comercial energética a lo largo de la última década y media».

Dicho superávit se alcanzaría gracias a un incremento de las exportaciones superior a los US$ 1.700 millones y a una disminución de las importaciones de casi US$ 3.300 con relación a lo verificado en el año 2023.

Asimismo, se prevé en 2025 la balanza comercial energética continúe exhibiendo una mejora y se
alcance un superávit superior a los US$ 7.300 millones, como consecuencia del incremento en las
exportaciones, fundamentalmente de crudo, y los menores requerimientos de importación.

«El crecimiento de las exportaciones previsto para los años 2024 y 2025 se explica centralmente por el aumento en las exportaciones de petróleo crudo, que en 2024 se ubicarían US$ 1.600 millones por encima del valor verificado en 2023, mientras que en 2025 crecerían en otros US$ 1.100 millones», puntualizó el trabajo.

Ello se alcanzaría «gracias a la expansión de los volúmenes destinados al mercado externo, en un contexto de crecimiento de la producción de shale y ampliación de la capacidad de transporte».

Importaciones

Por el lado de las importaciones, mantendrían su tendencia decreciente en el próximo año, producto de las menores necesidades de importación ante el aumento en la capacidad de evacuación de gas natural desde la cuenca neuquina.

En el corriente año las importaciones de gas natural y GNL verificarían una contracción superior a los US$ 1.300 millones respecto a 2023, producto de la disminución de las cantidades y de los precios de importación.

Por su parte, las importaciones de gasoil se reducirían en más de 1.000 MUSD durante 2024, proceso que se explica centralmente por la disminución de los volúmenes.