(Por redacción País Productivo) El nivel de actividad de la industria manufacturera continúa condicionado por la debilidad de la demanda. Así, más de la mitad de los empresarios del sector sostiene que no existen condiciones suficientes para incrementar la producción, en un escenario que se repite desde hace varios meses.
De acuerdo con el relevamiento, el Indicador de Confianza Empresarial (ICE) se ubicó en -18,7% en febrero. Si bien representa el mejor registro de los últimos ocho meses, aún se mantiene por debajo de los niveles observados durante el tercer trimestre de 2025.
El principal factor señalado por los industriales como limitante para expandir la producción es la insuficiencia de la demanda interna, mencionada por el 51,9% de los consultados. Esta variable se posiciona ampliamente por encima del resto de los condicionantes.
En segundo lugar aparece la competencia de productos importados, con el 11,8%, mientras que la incertidumbre económica ocupa el tercer puesto con el 6,7%. Ambos factores, aunque relevantes, quedan considerablemente rezagados frente al peso de la demanda doméstica.
En cuanto a la percepción sobre la situación actual de las empresas, el 64% de los encuestados la califica como normal. Por su parte, un 29,6% la considera mala y apenas el 6,4% la define como buena.
Respecto a la situación financiera, los resultados muestran una distribución similar. El 65,1% de los empresarios la describe como normal, mientras que el 23,5% indica que es mala y el 11,4% sostiene que es buena.
El acceso al crédito presenta, en cambio, mayores dificultades relativas. El 58,4% de los industriales afirma que las condiciones son normales, pero un 35,1% señala que resultan difíciles, y solo el 6,4% considera que son favorables.
Entre los factores que empeoraron en comparación con tres meses atrás, los empresarios destacan la demanda externa insuficiente y el aumento de la competencia importada. A estos elementos se suma la escasez de mano de obra, tanto general como calificada.
En relación con las expectativas de corto plazo, la mayoría de los consultados prevé estabilidad en el nivel de actividad. El 62,3% estima que el volumen de producción no registrará cambios en los próximos tres meses.
Sin embargo, un 19,9% anticipa una caída en la producción, mientras que el 17,8% proyecta un incremento. Estas cifras reflejan un escenario de expectativas mayormente moderadas dentro del sector.
En cuanto a la evolución de los pedidos provenientes del mercado interno, el 58,1% de los empresarios también prevé que no habrá variaciones significativas en el corto plazo.
Por otro lado, el 23% considera que la demanda disminuirá y el 18,8% espera un aumento. “La demanda sigue siendo el principal condicionante para cualquier decisión productiva”, indicó uno de los empresarios consultados en el relevamiento, en línea con los resultados generales del informe.
