El año empezó muy mal para el sector firgorífico exportador con caídas en los embarques que superaban el 20% interanual, y si bien todavía sigue estando por debajo de los valores de 2025, la suba «excepcional» en el precio internacional de la carne empuja al sector a mirar el panorama con otros ojos.

Mayo es una claro ejemplo de esto. Según un informe de Rosgan, en este mes continuó dándose una recuperación en el volumen despachado, pero el dato más sobresaliente fue la suba en los valores que se registró: pasó de US$ 4.931 en abril a US$ 5.343 la tonelada en mayo.

Así, los ingresos mejoraron un 8% respecto al mes anterior y totalizaron US$ 298,3 millones, monto que se encuentra por encima de lo registrado en mayo de 2024.

De esta manera, en lo que va del año, se exportaron un total de 298.000 toneladas, lo que implica una caída del 23% en la comparación interanual, pero, gracias a esta suba en los valores promedio de la tonelada, los ingresos mejoraron 5% hasta los US$ 1.286 millones.

Para los analistas de Rosgan, «el mercado internacional atraviesa un momento excepcional en materia de precios».

En este sentido, una de las referencias más contundentes se observa en el índice de precios de la carne que elabora la FAO, a partir de las cotizaciones de los principales exportadores a nivel mundial.

Según este organismo, en mayo, este indicador alcanzó un nuevo récord de 138,2 puntos, lo que representa un aumento del 12% en comparación con el nivel registrado en el mismo mes del año pasado y que supera, incluso, los máximos alcanzados en 2022, «momento cumbre de la expansión del comercio post pandemia».

«En definitiva, los fundamentos del mercado de carne vacuna exhiben un escenario de gran solidez,
con exportaciones a nivel mundial que – hasta el momento – se encaminan a marcar un nuevo récord, tanto en volumen como en precios», finalizó el trabajo de Rosgan.