La actividad industrial de la provincia de Buenos Aires es la más importante del país y su ritmo de desarrollo marca el termómetro para el resto de las jurisdicciones, y fue el ministro de Hacienda y Finanzas bonaerense, Pablo López, el que alertó sobre la fuerte caída del sector desde diciembre.

«Las medidas económicas del Gobierno Nacional han infligido un daño profundo a la industria nacional. La evidencia es ya contundente». «, explicó el ministro a través de la red social X al detallar que «en diciembre (último dato disponible), la actividad industrial de la Provincia cayó 13,2%. Hasta ese momento, el desempeño anual era positivo».

De acuerdo al Indicador Sintético de la Industria Manufacturera «de las 11 divisiones que componen el indicador, 8 mostraron profundos retrocesos interanuales. Los bloques que mayor retroceso mostraron fueron los productos químicos (-26,0%), máquinas y equipos (-33,6%); metales (-34,3%) y papel y cartón (-30,5%)».

A pesar de la caída de diciembre, López asegurpo que los niveles de actividad en 2023 de la industria bonaerense se situaron 11,2% por encima de los registrados en 2019, con mejoras en 8 de los 11 bloques industriales. Entre ellos, se destaca la producción de vehículos, textiles y minerales.

Para contraponer el peso de las políticas industriales en la provincia ante el nuevo gobierno nacional, el ministro resaltó que «en 4 años, Buenos Aires puso el foco en el desarrollo y los resultados fueron positivos. Frente a un Gobierno que pretende desindustrializar, en @BAProvincia defenderemos la producción de este sector estratégico».

Así, el impulso de la producción favoreció la dinamización del empleo formal en el sector industrial: «En 4 años, se crearon más de 52.000 puestos de trabajo registrados en la industria bonaerense. En el periodo equivalente de la gestión anterior, se habían destruido 62.000».

Sin embargo, a partir de entonces, «la megadevaluación sin compensación y el ajuste sin progresividad, además de regresivos, golpean mucho más a las pequeñas y medianas empresas. Según CAME, en diciembre la actividad industrial PYME cayó 27 puntos. Hay un industricidio en puerta», resaltó el ministro en su publicación.

Ese informe de CAME, habia destacado que la industria manufacturera pyme comenzó el año con una fuerte caída. En enero, se registró una merma del 30% en la facturación del sector medida a precios constantes respecto del mismo mes del año pasado.

Es el segundo mes consecutivo que la actividad fabril se retrae confirmando una tendencia preocupante. En la comparación mensual desestacionalizada, también se registró un descenso del 9,1%.

Las empresas operaron con 70,8% de su capacidad instalada, mostrando un declive de 2,3 puntos porcentuales frente a diciembre. El sector industrial está sintiendo fuerte el deterioro en el poder adquisitivo de la gente y la pérdida de competitividad en los mercados mundiales, que afecta a las empresas de perfil exportador.

Igualmente, la reducción de la producción suele ser un proceso gradual, ya que implica decisiones sobre inversiones, empleo y otros factores.