(Por redacción País Productivo) El Gobierno nacional oficializó hoy un nuevo aumento en las tarifas de electricidad que comenzará a regir a partir del 1° de abril, con incrementos diferenciados según la distribuidora y el área de cobertura.
La medida impactará en hogares, comercios e industrias en todo el ámbito de concesión.
La decisión fue formalizada mediante resoluciones del Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE), publicadas este martes en el Boletín Oficial. Allí se establecieron subas que rondan el 1,8% para Edesur y que pueden alcanzar hasta el 2,4% en el caso de Edenor.
El ajuste se produce en un contexto de actualizaciones periódicas en los servicios públicos, luego de que el Ejecutivo avanzara también con modificaciones en las tarifas de gas. Ambas decisiones se enmarcan en la política oficial de reordenamiento del esquema energético.
Desde el Gobierno sostienen que estas medidas responden a la necesidad de recomponer los precios relativos de la economía, en medio de la emergencia energética vigente desde fines de 2023. La intención es corregir distorsiones acumuladas en los valores de los servicios.
De acuerdo con lo dispuesto en las resoluciones, los nuevos cuadros tarifarios surgen de la revisión quinquenal de tarifas, un mecanismo que contempla la evolución de distintos indicadores económicos para definir los ajustes.
Entre las variables utilizadas se encuentran el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) y el Índice de Precios al Consumidor (IPC), que permiten actualizar los valores en función de la inflación y los costos del sector.
En el caso de Edesur, que presta servicio en la zona sur del Área Metropolitana de Buenos Aires, la actualización se calculó siguiendo esa fórmula. El esquema apunta a mantener el equilibrio económico de la concesión durante el período tarifario.
Por su parte, Edenor, cuya área de cobertura incluye el norte del conurbano bonaerense y parte de la Ciudad de Buenos Aires, aplicará un incremento algo superior, en línea con sus propios costos operativos.
Las subas alcanzarán tanto a usuarios que reciben subsidios como a quienes abonan la tarifa plena, lo que implica un impacto generalizado en las facturas de electricidad.
Además, la medida incluye a entidades como los clubes de barrio y de pueblo que forman parte de los registros oficiales, extendiendo así el alcance del ajuste a distintos sectores de la sociedad.
