(Por redacción País Productivo) Estados Unidos y Argentina pusieron en marcha el Corredor Andes-Atlántico, una iniciativa de infraestructura que busca movilizar unos US$7.000 millones en inversiones para conectar las zonas productivas del noroeste argentino y Vaca Muerta con los puertos del Atlántico.
El proyecto contempla obras ferroviarias, energéticas, portuarias y digitales para potenciar las exportaciones de minerales críticos y de hidrocarburos.
El lanzamiento se realizó este miércoles en el consulado argentino en Nueva York, con la participación de funcionarios de ambos países. La iniciativa apunta a mejorar la conexión entre las regiones con recursos estratégicos y los mercados internacionales, mediante una red de transporte y energía que permita reducir los costos logísticos y ampliar la capacidad exportadora.
El proyecto se enmarca en una estrategia de integración económica entre ambos países y tiene relevancia para la política exterior del gobierno de Donald Trump, que busca garantizar el acceso a recursos clave y limitar la influencia de China en sectores estratégicos de América Latina. Además, se vincula con Pax Silica, el acuerdo impulsado por Washington para fortalecer las cadenas de suministro de minerales críticos.
“Invertir en Argentina es favorecer la seguridad económica de EE.UU.”, afirmó el canciller Pablo Quirno durante la presentación. El funcionario también sostuvo: “El mundo necesita lo que la Argentina puede producir. Hagamos que esta oportunidad se convierta en obras”.
La ceremonia contó con la presencia del subsecretario de Estado estadounidense, Christopher Landau, y del vicesecretario de Estado para la región, Juan Pablo Segura, además del embajador de Estados Unidos en Buenos Aires, Peter Lamelas. Por la Argentina participaron Quirno, el ministro de Economía, Luis Caputo, y los embajadores Alec Oxenford y Francisco Tropepi, junto con el cónsul en Nueva York, Gerardo Díaz Bartolomé.
Landau anunció que viajará a la Argentina en octubre para mantener reuniones con representantes de los sectores público y privado. El objetivo será analizar oportunidades de crecimiento e inversión y promover proyectos vinculados con el nuevo corredor.
El financiamiento de la iniciativa tendrá como protagonistas al Export-Import Bank of the United States (EXIM) y a la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional de Estados Unidos (DFC). Ambas entidades estuvieron representadas en el lanzamiento por Sarah Whitten y Caroline Vick, respectivamente. También asistió el presidente de YPF, Fernando Marín.
En ese marco, EXIM y la Argentina firmaron el acuerdo marco “U.S.-Argentina Build the Future”, que prevé ampliar la cooperación económica y habilitar financiamiento de hasta US$7.000 millones para 2027. Los recursos estarán destinados a proyectos de infraestructura y desarrollo productivo que contribuyan a concretar las obras contempladas en el corredor.
Uno de los principales proyectos asociados es Argentina LNG, una iniciativa de gas natural licuado valuada en US$51.000 millones, liderada por YPF junto con la energética italiana ENI. El plan apunta a desarrollar una estructura integrada para producir y exportar gas desde Vaca Muerta hacia los mercados internacionales.
Para esa iniciativa, EXIM destinaría alrededor de US$6.000 millones. En paralelo, la firma estadounidense Pumpco, subsidiaria de MasTec Inc., junto con las empresas Bonatti y Contreras Hnos., obtuvo un contrato de ingeniería, adquisición y construcción por más de US$1.000 millones para desarrollar el sistema de gasoductos de exportación. La ejecución está condicionada a la decisión final de inversión.
Otro de los ejes contempla la modernización de la red de transmisión eléctrica de alta tensión del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), con una inversión estimada en US$800 millones y el respaldo de una garantía de préstamo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID). La infraestructura busca mejorar el abastecimiento eléctrico de Buenos Aires, que concentra cerca del 60% de la demanda nacional.
En materia de transporte, el plan incluye la actualización de la Hidrovía y de los ferrocarriles de carga Belgrano, San Martín y Urquiza. También prevé nuevas conexiones ferroviarias desde Vaca Muerta hacia Bahía Blanca, los puertos del área metropolitana bonaerense y otras terminales estratégicas de la vía navegable.
La iniciativa también busca facilitar el traslado de los recursos minerales del noroeste argentino hacia los puertos interiores de la Hidrovía y las terminales del Atlántico. De esta manera, pretende atender las necesidades de los sectores energético y minero y reducir las limitaciones que actualmente afectan al transporte y al suministro de energía.
La infraestructura digital constituye otro componente del corredor. Entre los proyectos previstos figuran la modernización de la red de fibra óptica de ARSAT, con financiamiento del BID, la ampliación de las telecomunicaciones y el despliegue de cables submarinos, redes de fibra óptica y sistemas de conectividad inalámbrica y satelital. También se contempla el desarrollo de un centro de inteligencia artificial.
Los funcionarios destacaron que las reformas económicas impulsadas por el presidente Javier Milei, en particular el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), contribuyeron a generar condiciones para atraer capitales. Con el Corredor Andes-Atlántico, ambos gobiernos buscan fortalecer los vínculos comerciales y ampliar la capacidad de la Argentina para abastecer la demanda internacional de energía y minerales críticos.
