(Por redacción País Productivo) El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció una flexibilización de los créditos en dólares que permitirá a los bancos destinar hasta el 15% de sus depósitos en esa moneda a préstamos para empresas, incluso aquellas que no generan ingresos en dólares.

La medida amplía el universo de compañías habilitadas a financiarse y apunta a darle mayor profundidad al crédito en moneda extranjera.

Hasta ahora, las entidades financieras podían utilizar sus depósitos en dólares principalmente para asistir a compañías con capacidad de generar divisas o con garantías que respaldaran ese flujo. Con el nuevo esquema, esa restricción se amplía y alcanza a todo el universo empresario, aunque bajo nuevas exigencias regulatorias.

Caputo explicó que se trata de una «flexibilización parcial» y señaló que la modificación responde a un pedido del sector productivo. «Responde a un pedido de las industrias. Nos venían pidiendo una mayor flexibilidad», sostuvo durante la conferencia de prensa en la que estuvo acompañado por el viceministro José Luis Daza y el secretario de Finanzas, Federico Furiase.

El límite establecido implica que los bancos podrán prestar como máximo el equivalente al 15% de sus depósitos en dólares. El Banco Central, además, aplicará requisitos prudenciales específicos para estas operaciones, entre ellos un requerimiento de capital mínimo equivalente al 125% del previsto para financiaciones comparables.

La autoridad monetaria también dispuso que estos préstamos tengan un tratamiento más exigente para calcular la exposición crediticia. En particular, computarán por 1,25 veces la exposición que correspondería bajo el régimen general y los bancos deberán analizar la capacidad de repago de las empresas frente a distintos escenarios de variación del tipo de cambio.

El ministro vinculó la decisión con la necesidad de ampliar las alternativas de financiamiento para sectores como la construcción y la industria automotriz, que enfrentan un costo elevado para acceder al crédito en pesos. Según explicó, una mayor competencia entre las opciones de financiamiento podría modificar también las condiciones de los préstamos en moneda local.

En ese sentido, Caputo sostuvo que el objetivo es aumentar la capacidad de intermediación de los bancos y aprovechar los dólares que ya se encuentran dentro del sistema financiero. «Los ahorros ya están; si los dólares salen del colchón y van a un banco, pero no hay capacidad prestable, cualquier persona va a tener menos incentivos a sacar los dólares del colchón», afirmó.

El ministro señaló además que el stock de préstamos en dólares creció desde unos US$3.700 millones hasta US$24.700 millones, mientras que los depósitos en moneda extranjera se encuentran en niveles récord. La nueva normativa busca ampliar la utilización de esos fondos mediante el sistema bancario.

La medida será instrumentada mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU), mientras que el Banco Central establecerá las condiciones macroprudenciales que deberán cumplir las entidades. Caputo consideró que el nuevo esquema «va a ser bien recibido por las industrias y por el sistema financiero».

El Gobierno mantendrá, además, la obligación de liquidar estos préstamos en el Mercado Libre de Cambios, por lo que las operaciones continuarán teniendo una vinculación directa con el mercado oficial de divisas. La modificación anunciada por Caputo se suma a los mecanismos que ya permiten canalizar financiamiento en dólares a través del mercado de capitales.