(Por redacción País Productivo) El ministro de Economía, Luis Caputo, aseguró ayer por la noche que un eventual acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) no implica una devaluación de la moneda, ni tampoco que se salga del cepo cambiario «al día siguiente».
Además, el titular del Palacio de Hacienda negó que Argentina esté «cara en dólares», adelantó que abrirá la importación de vestimenta para que «bajen los precios» a nivel local y afirmó que la baja temporal de retenciones tendrá vigencia hasta el 30 de junio, porque «no va a arriesgar el equilibrio fiscal de ninguna forma».
«No va a haber ninguna devaluación por el acuerdo con el Fondo. Tampoco implica que una vez hecho el acuerdo se sale de las restricciones cambiarias al día siguiente”, dijo Caputo en una entrevista con La Nación +.
Según el plan de Caputo, esos fondos frescos que pueda conseguir el Gobierno tras un nuevo acuerdo con el organismo internacional, tendrán como destino engrosar las reservas del Banco Central (BCRA), al mismo tiempo que marcó la necesidad de que confluyan el «crawling peg» y la inflación mensual en un mismo número, para poder levantar las restricciones.
En cuanto a una eventual devaluación y el precio en dólares de los productos que se consumen en Argentina, el funcionario negó que haya una apreciación cambiaria. “En 2024, el BCRA compro US$19.000 millones de reservas; récord histórico en la Argentina. ¿Cómo puede comprar US$19.000 millones con un dólar retrasado? Sí es cierto que hay algunos precios que están adelantados, lo que no quiere decir que el dólar está atrasado”, argumentó.
“Los autos no están más caros que en todos lados. En Uruguay están más caros. Y ahora, con la baja que hicimos de impuestos internos, van a estar más baratos. La ropa está mucho más cara porque se trata de una industria tremendamente protegida. Una empresa argentina de ropa que vende en Chile la misma prenda que vende en la Argentina. Sale US$250 en Chile y US$500 acá. No la vende US$500 en Chile porque hay competencia; hay prendas similares. En la Argentina la vende a US$500 porque la puede vender, porque no hay competencia”, puntualizó.
“¿Tenemos que devaluar para estar parecidos a Chile y que esta empresa compita? Esperamos que con competencia baje el precio. Y es lo que va a pasar. La indumentaria va a bajar fuertemente en los próximos doce meses porque va a entrar esa competencia”, dijo Caputo, adelantando que llevará a cabo una política de apertura de importaciones en el sector.
Por último, el ministro volvió a ratificar que la baja de retenciones a los granos será temporal y finalizarán el 30 de junio, porque es «hasta donde nos da la plata».
“Había algo de superávit y entonces invertimos esa plata en reducirle algo al campo. El objetivo es que termine siendo algo permanente. En este caso, se vence en junio porque los números dan para eso. El equilibrio fiscal no lo vamos a arriesgar de ninguna forma”, concluyó.
