(Por redacción País Productivo) El ministro de Economía, Luis Caputo, anunció hoy que extenderá la rebaja de retenciones temporales al trigo y a la cebada hasta el 31 de marzo de 2026, por lo que ambos granos continuarán tributando un 9,5% por dicho lapso.

«El gobierno nacional decidió extender la baja temporal de retenciones para el trigo y la cebada hasta el 31 de marzo de 2026. Los derechos de exportación de estos productos habían sido reducidos a finales de enero hasta el 30 de junio de este año. Con esta prórroga, el beneficio se va a extender por 9 meses más abarcando la próxima cosecha fina que se está comenzando a sembrar en estas semanas», indicó Caputo en su cuenta oficial de X.

Así, los granos finos pudieron esquivar las promesas del mismo Gobierno que aseguraba que, tras el vencimiento de la baja temporal, las retenciones volverían al 12%.

Pero los denominados granos gruesos no correrán con la misma suerte, ya que Caputo aclaró que «esta medida no se aplicará a la soja, el maíz, el girasol, el sorgo y todos sus subproductos cuyo derecho de exportación volverá a los valores de enero».

De esta manera, la soja pasará de tributar de los actuales 27,5% a 33%, mientras sus subproductos lo harán del 26% al 31%. Por su parte, el maíz pasará del 9,5% al 12% y el girasol del 5,5% al 7%.

Repercusiones

Si bien el campo y la agroindustria reclaman siempre que pueden reclaman la eliminación de los derechos de exportación de los granos y subproductos y también pidieron en reiteradas oportunidades que las retenciones no vuelvan a subir después del 30 de junio, esta noticia fue bien recibida por el sector, aunque no esquivaron los pedidos para que se profundice la medida.

La Cámara de la Industria Aceitera y el Centro de Exportadores de Cereales (Ciara-CEC) celebró «la decisión del Ministerio de Economía de extender la baja retenciones», considerándolo como «el camino correcto».

No obstante, le recordó que «sería deseable que hagan lo mismo con los granos de la cosecha gruesa -soja y maíz- que tienen alto impacto en la producción y exportación en la Argentina».

El Consejo Agroindustrial Argentino (CAA) se expresó en el mismo sentido: «Es el camino correcto e insistimos desde que es imprescindible una política de baja gradual e eliminación de las retenciones en todos los demás complejos agroindustriales».

Desde la Federación Argentina de la Industria Molinera (FAIM), celebraron «efusivamente esta desicion del Gobierno Nacional. Creemos que es muy acertado mantener la baja de las retenciones sobre el trigo y a cebada y todos sus derivados como anuncio el Ministro (Caputo)».

«Sin dudas alguna, la prevision y la certeza que podamos tener hacia fututo es lo que va a dar mayor énfasis y volumen a toda la exportación agroindustrial, lo que va a fortalecer el superávit fiscal. Ojala que esto se pueda trasladar a los otros cultivos para que las DEX se eliminen para siempre».

Desde el sector de la producción también fue bien recibido el anuncio. El presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Carlos Castagnani, manifestó que este «es un reclamo que veníamos haciendo desde hace mucho tiempo. Es necesario por la situación actual de bajos precios internacionales”.

“Valoramos estas medidas que buscan aliviar la carga de los productores y potenciar la competitividad del campo argentino. La apertura de un camino hacia la eliminación total de las retenciones es clave. Incluso el mismo ministro lo mencionó como un objetivo”, dijo Castagnani.

Por su parte, el presidente de la Sociedad Rural Argentina (SRA), Nicolás Pino, tuvo una mirada un poco más crítica: «Sobre este tipo de medidas siempre vamos a decir lo mismo, las retenciones son un impuesto que frenan las inversiones en el sector y no generan desarrollo económico».

«A principios de año, cuando se tomó la decisión de que esta baja fuese temporaria, dijimos que era bien recibida siempre y cuando esté orientada a su eliminación definitiva. Y lo seguimos sosteniendo hoy, más allá de la prórroga hasta el año que viene para la cosecha fina, esta rebaja debe ir a 0», marcó Pino.

Asimismo, sugirió al Gobierno que «en cuanto a la cosecha gruesa, todavía faltan 40 días para que esta transitoriedad en las alícuotas pueda ser reconsiderada».

¿Qué campaña fina se espera?

Lo cierto es que la noticia, si bien no es todo lo que se pretendía, ayudará a que los productores se inclinen por el trigo y la cebada. De hecho, previo al anuncio, ya se esperaba una campaña fina 2025/26 récord.

Según estimaciones de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires (BCBA), se proyecta una siembra récord de granos finos alcanzando las 8 millones de hectáreas, de las cuales 6,7 millones de hectáreas corresponderían al trigo, marcando un crecimiento del 6,3% interanual, mientras que la cebada cubriría unas 1,3 millones de hectáreas, sin cambios respecto al ciclo pasado.

eniendo en cuenta el área estipulada y rendimientos promedio, se esperan 25,6 millones de toneladas: 20,5 millones de toneladas para el trigo (+10,2% respecto a la campaña anterior) y 5,1 millones de toneladas de cebada (+2%).

Este panorama daría resultados económicos muy buenos para la cadena, debido al crecimiento del área sembrada y a la buena relación insumo-producto.

Así, se espera que la campaña fina vuelque a la economía unos US$ 6.161 millones, 13% más que el año pasado, mientras que generaría exportaciones por US$ 4.225 millones (+15%) y una recaudación fiscal de US$ 1.257 millones (+11%).

Por su parte, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) estimó que el potencial de siembra 2025/26 marcaría la mayor implantación de los últimos 15 años con 7,2 millones de hectáreas.

En este sentido, planteó en su último informe mensual de proyecciones agrícolas que «hay grandes posibilidades de que aumente el área de siembra para el próximo ciclo triguero, proyectándose unas 300.000 hectáreas más, esto es, un 4% más interanual. Sería la mayor área sembrada con trigo de los últimos 15 años». 

«De materializarse un rinde promedio, la producción podría ser la 2da mejor marca para el cultivo en el país. La mayor siembra fue de 7,4 millones de hectáreas en el ciclo 1982/83», señaló el informe.