(Por reducción País Productivo) Julio fue un mes de alivio para la industria de maquinaria agrícola, ya que las ventas tuvieron un salto de magnitud, tras tres meses consecutivos a la baja.
Según informó la Asociación de Concesionarios de Automotores (Acara), durante el séptimo mes del año, el patentamiento alcanzó las 696 unidades, lo que implicó un crecimiento del 45% respecto a junio y del 16,6% en la comparación interanual.
De esta manera, logró que el acumulado de los primeros siete meses del año se ubique en terreno positivo, con una leve suba del 0,9%.
«Julio cambia la lectura del semestre extendido: el mercado no sólo recupera frente a junio, sino que vuelve a quedar levemente positivo en el acumulado anual. El dato es relevante porque corta la secuencia de fragilidad que venía mostrando el cierre del primer semestre», indicaron desde Acara.
Como sucedió en gran parte del año, las cosechadoras fueron las responsables de la suba en el nivel de comercialización: las ventas crecieron 95,3% respecto a junio y 58,5% en la comparación interanual, al alcanzar las 84 unidades.
«Es el segmento que mejor sostiene el año: no sólo crece fuerte en julio, sino que consolida un acumulado positivo de dos dígitos (14,2%). La renovación tecnológica aparece más visible en cosecha, aunque sigue concentrada en decisiones puntuales y con fuerte sensibilidad al financiamiento», puntualizaron desde Acara.
En el caso de los tractores, se vendieron 546 unidades, 39,3% más que el mes anterior y 15,9% superior al año pasado. No obstante, el acumulado se ubicó 0,01% por debajo del mismo período de 2025.
«Los tractores mejoran fuerte, pero no despejan todas las dudas (en lo formal): el segmento recupera volumen y queda prácticamente igualado con 2025, lo cual es una mejora sustancial frente a la lectura preliminar», explicaron.
Sin embargo, plantearon que «sigue atravesado por una competencia más amplia, agresiva en precio y con creciente presencia de marcas importadas, especialmente en segmentos sensibles al costo de entrada. El problema es la informalidad, en la práctica, con los que no se registran, la industria seguramente esté creciendo aunque sin datos no se sabe en qué dimensión real y todos los jugadores hacen sus escenarios».
Por último, el segmento de pulverizadoras sigue rezagado: con 66 unidades, subió 46,7% respecto a junio, pero cayó 9,6% en el interanual y 8,1% en el acumulado.
«Las pulverizadoras siguen siendo la deuda del año: el rebote mensual es importante, pero no alcanza para revertir la caída acumulada. La categoría continúa fragmentada, con liderazgo repartido y fuerte disputa entre nacionales y globales. La fragilidad de Metalfor, con problemas financieros de público conocimiento, impacta directo en el mercado», argumentaron.
Con este panorama sectorial, desde Acara remarcaron que «la demanda existe, pero necesita estímulos concretos para aparecer. Financiación, canje, promociones, ferias, disponibilidad y velocidad de aprobación siguen siendo parte central del producto, no simples herramientas accesorias».
«Para concesionarios y terminales, el mensaje estratégico no cambia aunque julio haya sido mejor: disciplina de inventario, gestión profesional de usados, postventa fuerte y
financiación competitiva. El mercado puede reaccionar, pero todavía no justifica euforia de stock ni estructuras», concluyó el trabajo.
