El ingreso de dólares durante abril por parte de los exportadores de granos y derivados mostró números disimiles y contradictorios. Según la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC), entidades que representan el 48 % de las exportaciones argentinas, anunciaron que las empresas del sector liquidaron el mes pasado la suma de U$S 1.910 millones, lo que implica una suba del 27% en relación a marzo del presente año, pero una baja
del 21,5% en la comparación interanual.

No obstante está caída respecto al mismo mes del año pasado, en el primer cuatrimestre el ingreso de divisas reportó un resultado positivo, con una suba del 23% respecto al mismo período de 2023 hasta alcanzar los US$ 6.433.484.078.

Según explicaron desde ambas cámaras empresarias, «el ingreso de divisas del mes de abril es el resultado del régimen de dólar exportador vigente desde diciembre de 2023, de los magros precios internacionales y del impacto del clima sobre el ritmo de cosecha de maíz y soja».

Además, marcaron que «la exportación de granos sigue trabajando con altos niveles de capacidad ociosa, así como la industria aceitera, padeciendo márgenes negativos permanentes; algo que creció este mes debido al paro nacional de los sindicatos aceiteros que paralizaron la actividad por razones ajenas a la
industria».

El complejo oleaginoso-cerealero, incluyendo al biodiésel y sus derivados, aportó el año 2023, el 50.1 % del total de las exportaciones de la Argentina, según datos del INDEC.

El principal producto de exportación del país es la harina de soja (12 % del total), que es un subproducto industrializado generado por este complejo agroindustrial, que tiene actualmente una elevada capacidad ociosa cercana al 70%.

El segundo producto más exportado el año pasado, de acuerdo con el INDEC, fue el maíz (11 %) y el tercero fue el aceite de soja (6,9 %).