Las exportaciones del complejo lácteo en febrero crecieron un 10,2% interanual en volumen hasta las 35.000 toneladas y un 0,2% en valor para alcanzar ingresos por poco más de US$ 120 millones, informó hoy el Observatorio de la Cadena Láctea Argentina (OCLA).
Así, los embarques del sector cerraron un primer bimestre más que positivo, con un aumento en los despachos del 10,9% hasta las 70.036 toneladas y en los ingresos del 1,1% por un total de US$ 251 millones. Además, la participación de las exportaciones superaron la línea del 30% respecto a la producción, ubicándose en el 32,4%.
Como se puede observar, el crecimiento del volumen envíado al exterior no se corresponde con el incremento en los ingresos. Eso es así porque el precio medio de exportación por tonelada fue de US$ 3.584 para ene-feb de 2024, lo que implicó una caída del 8,9% respecto al año 2023.
En el caso particular del rubro Leches en Polvo, el precio promedio fue de US$ 3.369/ton., un 10,5% por debajo del año anterior.
El principal destino de la mercadería argentina fue Brasil, el cual acaparó el 40,7% del total exportado por nuestro país, seguido por Argelia, con el 20,2% y Chile, con el 9,3%.
Según indicaron desde el OCLA, las medidas tomadas por el Gobierno nacional, como lo fue una mejora en el tipo de cambio y la eliminación de las restricciones tanto internas como externas, «completaron un panorama muy favorable para las exportaciones y generan expectativas en función al mejor poder de compra de la leche para la exportación».
«Cabe recordar al respecto que el destino de exportación se llevaba hasta noviembre el 20% de la producción total, y ya en enero la participación de las exportaciones estuvo entorno al 29,5% de la producción total y en febrero el 35,5%, se complementa la venta total en algo menos del 70% de la producción que se debe colocar en el mercado interno, con un poder adquisitivo totalmente deteriorado por el proceso inflacionario (sobre todo de la clase media, principal demandante de lácteos de mayor valor agregado) y que generaron una disminución del consumo total del 11% para el primer bimestre del año respecto a igual período del año anterior», explicó el informe.
No obstante, desde el OCLA consideran que este aumento de la participación de las exportaciones sobre el total de producción «se logró más por la baja producción que por el volumen de exportaciones».
«Además, debemos estar muy atentos a la evolución del tipo de cambio que luego de la fuerte devaluación en diciembre 2023, se viene ajustando a un ritmo muchísimo más lento que la inflación y posiblemente de continuar esta situación volvamos a valores de septiembre de 2023 (cuando había fuerte retraso cambiario y vigencia de derechos de exportación y reintegros) en abril-mayo 2024 en moneda constante si no se acelera el ritmo devaluatorio y/o mejoran los precios internacionales», concluyó el trabajo.
