(Por redacción País Productivo) Las abundantes lluvias que se vienen desarrollando hace ya algunas semanas y que dieron un nuevo impulso a la campaña agrícola, llegaron tarde a algunas zonas del país, en especial para el trigo.

Es por eso que la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), recortó en 700.000 toneladas la estimación de producción del cereal respecto a lo estipulado el mes pasado hasta las 18,8 millones de toneladas.

«Las lluvias llegaron muy tarde para el norte del país, donde no se descartan más ajustes», indicaron desde la entidad bursátil.

Pero estas precipitaciones fueron «claves en el centro del país para detener el deterioro y no se descarta sorpresas positivas en las cosechadoras, aunque se espera una gran variabilidad de resultados».

Para buena parte de Buenos Aires y el norte de La Pampa, el hecho de que a pesar de ser un año muy frío, no se hayan producido las tan temidas heladas tardías, y que las lluvias sigan consolidándose en noviembre sostienen expectativas de alto rendimiento.

El guarismo tiene en cuenta 6,7 millones de hectáreas sembradas con trigo y una pérdida de superficie de 310.000 hectáreas, la mayoría en la zona productiva del norte de Argentina.

De todas maneras, a pesar de las inclementes condiciones climáticas, Argentina lograría consolidar su mejor cuarta campaña triguera de los últimos 15 años, por detrás de los ciclos 2021/22 (23 millones de toneladas), 2018/20 (19,5 Mt) y de la 2018/19 (18,96 Mt).